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09 septiembre 2016

Warning.


Hay un tipo de personas que me da mucho miedo. Hoy me he acordado de algo así, de golpe, sin venir a cuento, y me ha hecho pensar en que Beasinmiedo sí tiene un miedo muy gordo y no es de los fantasmas precisamente. La cuestión es que no sé qué es exactamente lo que caracteriza a estas personas, si es tan sólo un rasgo que se repite como un patrón o si son aspectos diferentes de las mil millones de personalidades distintas que pueden tener las personas con las que me topo.

Pero sí. En ocasiones sigue resonando en mi cabeza esa señal de WARNING que me ha acompañado toda la vida, aunque haya mutado bastante: cuando yo era una criaja se disparaba si alguien me gustaba demasiado y, ahora, cuando alguien no me gusta nada.

A veces conoces a alguien que parece interesante y entonces le preguntas sobre algo y lo ves hablar y hablar y escucharse su voz y enamorarse de sí mismo con cada palabra. Su vida es muy interesante; la tuya no. Después de quedar con esa persona muchas veces, un día te das cuenta de que ni sabe nada de ti realmente ni le interesa.
A veces les das un beso y tú no sabes si lo están disfrutando o si están repasando mentalmente la lista del tres, porque su cara no muestra ni un ápice de emoción. Nunca exageran. Nunca levantan la voz. Nunca se muestran vulnerables.
A veces te dejas de jueguecitos de poder (ahora me intereso por ti, ahora te ignoro no te vayas a ilusionar) porque sabes que no sirven de nada pasados los 20, pero no. Tú intentas ser natural y sincera y ellos te miran como si fueras estúpida y no te enterases de cómo funcionan las leyes invisibles interpersonales.
A veces te los encuentras caminando por la vida como estatuas de mármol, preciosas y perfectas. Reflejan la luz, sus ojos están ciegos ante lo que de verdad importa y, si las tocas, te hielas.



Me dan mucho miedo y me hacen sentir muy insegura aunque intente evitarlo. Con este tipo de personas nunca puedo ser yo misma aunque lo intente, y al final -cuando se alejan sin darte explicaciones, porque claro, no estamos en la misma onda- me dejan con esta mierda de sensación de no haber sido lo suficientemente inteligente, lo suficientemente guapa, lo suficientemente interesante, lo suficientemente nada.

Y que no, oye. Así sin retórica. Que os den mucho por culo.

16 febrero 2016

Amor y odio

En esta vida hay que ser muy buena persona. Y muy cabrón, también.

Hay que amar con cada poro de la piel, querer de verdad, disfrutar de los pequeños placeres a nuestro alcance, ilusionarnos como niños por las cosas, emocionarnos mucho con los abrazos de la gente que nos importa, intentar no hacer daño a nadie.

Pero también hay que odiar. Sentir rabia y dejar que la ira nos invada y nos lleve al lado oscuro de vez en cuando. Pegar tres gritos, llorar hasta que nos duelan los ojos. Hay que odiar para seguir adelante. Culpar a los demás porque a veces, lo prometo, tienen ellos la culpa. Hay que perdonar, sí, pero si alguien ha sido malo y egoísta contigo... odia, odia un tiempo aunque sea. No te confundas: ella es la asesina. Es más fácil odiar aquello que amaste alguna vez. Sé injusto o más bien justo contigo mismo. Aunque te acaben odiando a ti. Aunque veas la decepción en los ojos de quien creyó que tú no eras de ésas. Claro que soy de ésas.

Te mereces sentirlo todo con plenitud.  Nadie te va a poner a salvo de la tristeza porque eso es imposible, sabes. Sufrirás y llorarás y sentirás cómo se te rompe el corazón una y otra vez: es ley de vida. Pero es mucho más triste (te lo digo yo, que he estado ahí) dejar de sentir nada y convertirte en un robot que vaga por el mundo sin vivir porque prefiere protegerse aunque eso suponga perderse también lo bueno. Vivir es luz y oscuridad, y la rabia también nos hace más humanos y nos ayuda a valorar lo que consigue que todo esto merezca la pena.


Yo no quiero medias tintas. Y por eso amo y odio, a partes iguales. No me gustan los grises, los perfumes suaves ni las comidas insípidas. Soy la mujer que más ama y odia del planeta, dependiendo del momento o de la persona -o del vino- que tenga delante. 
Puede que también sea una de las personas más odiadas que conozco. Me han odiado, me odian y me odiarán. Pero no me importa porque quien me quiere hoy, me quiere mucho. Y a mí eso me compensa.


12 febrero 2013

Estafada por eurotiendaonline.es

Buenas tardes, queridos ovejosos. 
Perdonadme si hoy vengo cabreada, pero es que en mi casa hemos vivido una estafa que nos tiene preocupados desde casi Navidad y, al darle mil vueltas y no encontrar ninguna otra solución, mi madre y yo nos vemos obligadas a hacer público el asunto para ver si de esta forma resolvemos el problema y se hace justicia. Que no está la cosa como para ir perdiendo dinero por ahí, ya sabéis, y no soporto la caradura de algunas empresas y empresarios.
Os dejo entonces con mi señora madre, que ella lo cuenta muy bien y así os haréis una idea de lo ocurrido:



El día 3-1-2013 compramos una cámara compacta en http://eurotiendaonline.es, empresa que a priori no nos pareció fraudulenta (qué inocentes fuimos y qué mal por no haber contrastado opiniones antes de comprar).   El día 4-1-2013 me mandan un mail diciendo que mi pedido está en proceso, y que en unos 7-10 días me lo envían. Hasta aquí todo bien.

Pero pasan los días dados para el envío  y la cámara no llega. Les envío un mail preguntando y no dan señales de vida.  Empiezo a llamar al teléfono de atención al cliente que aparece en su página (902-10 22 97), ilusa de mí.  Varias llamadas de esas a las que nadie atiende y te tienen un rato oyendo lo de "marque el 1 si quiere..." después,  me doy por vencida y me doy cuenta de que  nunca me atenderán.    Al cabo de varios días recibo el siguiente mail (literal):

“El producto tiene una rotura de stock, se ha pedido mas al proveedor y Le ha comentado almacen que se repondran de los plazos de 10/15, en caso que el producto tenga
mas de los plazos establecido de reposicion es por que hay una demora en la reposicion del producto en el almacen, pero en cualquier caso le escribiremos un
email con la referencia de despacho de almacen, que en todo caso recibira en su Domicilio.

Agradecemos mucho su paciencia. Le recordamos que llevamos mas de 5 Años sirviendo a nuestros clientes, con unos usuarios y clientes mas de 50,000 registrados en
nuestra base datos y nuestro Objetivo es el de Siempre que reciba su producto en su domicilio.”


La forma del mail ya me mosquea un poco, pero les doy un voto de confianza y espero. Y espero... Y espero…  Y espero…

Pasan los 10-15 días y vuelvo a mandarles otro mail ya un poco cabreada. Y, ¡oh sorpresa!, al cabo de varios días me vuelven a mandar exactamente el mismo mail. Empiezo a pedirles que me anulen el pedido y me devuelvan el dinero. Y la respuesta siempre es la misma, el mismo mail de siempre.

A causa de todo esto es cuando me puse a investigar sobre la página y me encontré un montón de gente a la que le ha pasado lo mismo, os dejo una de las muchas páginas con quejas y otras que tuvieron la "suerte" de recibir el pedido pero roto, o usado, etc. Debe ser difícil  pillarlos porque van cambiando de domicilio fiscal de vez en cuando, pero lo que no me explico es que no les hayan cerrado ya la página donde, por cierto, siguen anunciando la cámara que pedí poniendo que la tienen en stock. Imagino que harán lo mismo con todos los productos. 

Solo quiero difundir esto para que  me devuelvan mi dinero y, además, que no haya más incautos que piquen el anzuelo. Así que os pido que me ayudéis a hacerlo llegar a cuanta más gente mejor vía  Facebook, Tuenti, Twitter (añadiendo su nick @eurotiendaonlin), etc.

Gracias.

27 junio 2012

La huevonería

Huevón
Yo tengo amigos huevones. Figuradamente hablando, claro. Ehtoy mu loca y por eso me rodeo a menudo de personas perezosas, tardonas, irresponsables y pasotas. Están por todas partes... lo que sucede es que sólo los que somos opuestamente formales los reconocemos desde kilómetros de distancia. Es como un radar: cuando se nos acerca un huevón, zasca, se nos enciende un luminoso en la mente que dice "WARNING!". 

No me malinterpretéis; yo quiero a mis amigos. Incluso aunque seamos distintos, acepto y respeto su forma de ser y de ver la vida a pesar de chocar con la mía a menudo. Es más, si a vosotros os sucede lo mismo y sois como yo, permitidme un consejo: aceptadlo. Asumidlo. No hay nada que hacer. No sirve de nada que discutas con un huevón, que intentes hacerle entender o que le expliques por qué te molesta tanto que haga lo que hace. ¿Que por qué? Pues simple: porque le importa un huevo lo que pienses o sientas. Si te enfurruñas y les regañas tan sólo conseguirás que te llamen abuela, que se rían de ti o que les posea el espíritu de Camarón y te llenen el whatsapp de gitanas. 


Los huevones son felices. Es más,  en eso yo les admiro. Les da igual si llegan tarde, si se les olvida algo importante, si hacen las cosas mal por terminar antes. Se las refanfinfla si estás esperando su llamada desde hace días, si alguien les ha dejado a cargo de lo que sea.  Si suspenden, si alguien se enfada por su culpa, si deben pasta o si tienen tareas pendientes ellos siguen tan tranquilos disfrutando en su País de las Maravillas ajenos al resto de la humanidad. 
Y todo sería estupendísimo y maravilloso si verdaderamente viviesen en Wonderland y no aquí, con nosotros. Conmigo. Porque a mí, una persona responsable y puntual en extremo, que jamás dejo nada para mañana ni soporto que me cambien los planes, la actitud liviana de los huevones me exaspera sobremanera. Tener que convivir con ellos me supone doble esfuerzo que, encima, está normalmente infravalorado. Porque por una parte tengo que calmar mi ira y recordarme a mí misma que les quiero y que no son mis enemigos, simplemente huevones, y por otra parte tengo que ceder y dejarme llevar por su dejadez si quiero mantener la amistad. 


A veces me pregunto qué pasará el día en que yo también empiece a pasar... aunque sospecho que esa es la forma en que se pierden los amigos.

20 octubre 2010

Ofertas de empleo

Empleo como secretaria y algo más. 
Se ofrece trabajo estable como recepcionista/secretaria de dirección  con algo de sexo a una chica de 20-30 años organizada, ordenada, responsable, con buena presencia y con experiencia de trato con el público. Se encargará de tareas sencillas  administrativas y telefónicas, por lo que es un trabajo agradable y tranquilo para  personas divertidas de mente abierta.
 Sueldo a convenir, horario de oficina con fines de semana libres.

Vale, va a ser que este no. Otro:

Recepcionista administrativa (sólo personas con minusvalía)

Pues otro que tampoco. Seguimos:

Sé tu propia jefa. Distribuye cosméticos Avon y paga tus facturas. Llévate importantes comisiones del 15% de tus ventas.

Teniendo en cuenta que sólo le vendería pintalabios a mi madre y a mi tía, gastaría más en gasolina de lo que pueda llegar a ganar. Tampoco.


Buscamos jóvenes de 18-20 años con experiencia.

Pero ¿cómo narices quieren que un joven de 18 años tenga experiencia? Y si yo, que tengo experiencia, no tengo 20 años, ¿ya no sirvo?



Estoy empezando a estresarme de verdad.

01 junio 2010

Grrrrrrrr

Ya estoy aquí.
He pasado un finde chachins chachins en Madrid repleto de risas y de rizadas, tan sólo oscurecido por el lamentable incidente de Eurovisión: el popular Jimmy Jump se coló en la actuación de Daniel Diges, nuestro representante.

Y sí, me jode muchísimo. Ya no sólo porque sienta debilidad por este artista, sino porque es un cantante serio que se jugaba mucho en este festival. Es un hombre que ha dedicado su vida a cantar, a actuar, a dar lo mejor de sí mismo, y no es justo que alguien eche sus sueños por la borda en medio de, por fin, su momento de gloria.

No soporto las injusticias. Es más fuerte que yo, me indigna, porque estoy segura que a todos nos hundiría ver cómo se nos fastidia todo por lo que hemos luchado en un momento... que se nos escape de las manos, que no podamos hacer nada para impedirlo. Y eso es lo que sintió seguramente Daniel cuando el simpático espontáneo saltó al escenario y se colocó, burlón,  entre él y el público.
Me parece una falta de respeto y consideración. Si ésto hubiese pasado con Rodolfo Chiquilicuatre, pues mira, igual hubiese sido un añadido gracioso a nuestra actuación eurvisiva. Pero con Daniel Diges ha sido una verdadera putada, y perdonadme por la expresión.
Ahora que todo ha pasado, en lugar de recordarle como "el chico que cantó genial en Eurovisión y que nos representó con orgullo y profesionalidad", será "el del espontáneo".

Por eso, como sigo molesta y además en fareborn vosotros los graciosillos os seguís apuntando a grupos del tipo "un payaso con peluca de rizos se coló en la actuación de Jimmy Jump", pues hasta que no se me pase el mosqueo no tendré ganas de contaros mis miserias. Ea.
A todos los que os cachondeáis: que os la pique un pez, o un pollo, o una oveja.
Procurad no tener vuestro minuto de gloria en la vida cerca de mí, que veréis lo espontánea que puedo llegar a ser.

25 diciembre 2009

Cuento de Navidad.

Perdonadme, pero... os lo advertí.

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Hacía días que había cumplido los diez años. Marcos era un chiquillo encantador: tenía ese duende en la mirada que hacía que mamá sonriese, orgullosa, cuando las demás mujeres del barrio le hacían cumplidos.
Esa Navidad su carta a Papá Noel fue escueta: me gustaría que volviese papá.


Juan, su hermano mayor, estaba en la edad del pavo. Además de acné y dos piercings en la ceja, lucía un orgullo y una prepotencia de esas que no hacen más que poner de manifiesto la inseguridad y el miedo, la envidia y el rencor, aunque él se empeñara en fingir cuando mamá le castigaba y salía de casa dando un portazo que hacía retumbar las paredes.
Pero esta vez todo iba a cambiar. Estaba harto de ser el gilipollas de la casa, la víctima de las neuras de su madre. Tenía que hacer algo o se volvería loco... él se merecía mucho más.
Llegó a casa justo cuando su madre, su  abuela y Marcos estaban sentándose para cenar, la noche del 24 de Diciembre. Tras recibir la ya habitual mirada de desaprobación de sus mayores, alzó los hombros con una pretendida frialdad y se sentó sin decir nada, empezando a hacer buena cuenta del jamón y las gambas sin esperar a nadie.

Terminó el primero y, todavía sin mediar palabra con su familia, se levantó y se encerró en su cuarto para terminar de preparar su plan. Tenía que ser perfecto; no podía cagarla ahora que estaba tan cerca.
Esperó hasta que escuchó cómo mamá y la abuela terminaban de colocar los regalos bajo el árbol y se iban a dormir entre susurros nerviosos, y entonces comenzó su trabajo. Se puso sus guantes, (lo había visto en la tele) sacó el cuchillo recién afilado de la mochila del instituto y salió al pasillo sin hacer ruido, caminando de puntillas sobre el parquet.
Cuando pasó frente al árbol, suspiró al contemplar la montaña de paquetes plateados que rodeaban el zapato de idiota de su hermano... y el único paquete que descansaba junto al suyo. Como siempre, el niñito de los cojones se salía con la suya poniendo cara de pena. Menuda mierda.
Inspiró hondo para darse fuerza, (no te rajes ahora, tío) y siguió caminando hasta el dormitorio de Marcos.
Estaba en penumbras, pero por las cortinas entrecerradas entraba algún rayo de luna travieso que le permitía observar a su hermano durmiendo: el flequillo hecho un remolino rubio sobre la frente, una media sonrisa ilusionada que por un instante hizo mermar sus ánimos oscuros...  pero debía continuar.
Se acercó a la cama muy despacio, para sorprenderle y no dejar lugar a la resistencia. Volvió a mirar al niño durante dos segundos, los suficientes como para volver a inundar su corazón de celos y de rabia, y aunque algo le decía que nada sería igual desde entonces, (y no necesariamente mejor) no le quedaba otra opción.
El cuchillo helado le hacía daño en su mano, no podía soportarlo más...  y entonces apartó el edredón con fuerza y despertó a Marcos con un grito:

-¡Despierta, joder! Que sepas que Papá Noel no existe, que es mamá la que te compra los putos regalos... y papá, entérate de una vez, no va a volver nunca. ¡¡¡Está muerto!!!




Había acabado. El cuchillo de odio se le resbaló a Juan entre los dedos. El niño murió desangrado esa noche, en medio de largas horas de agonía.

Marcos comenzó a crecer.

17 diciembre 2009

Harta, capítulo II

Estoy harta de muchas cosas. No sé si es por el colocón de miolastán que llevo encima, porque llevo cuatro días sin ver la luz del sol o porque una ya se cansa de que la tomen por tonta.
Pero necesito quejarme y desahogarme, y lo siento pero os ha tocao. Por seguir leyéndome desde aquel otro día que vine a quejarme al blog, hace años.

-No soporto cuando a las personas inocentes se les engaña y, lo que es peor, se juega con sus ilusiones. Y os puedo dar dos ejemplos recientes...

EJEMPLO 1)
Hace unos días, una famosa bloguera convocó un concurso de dibujo en su blog. El premio estaba bien, y además prometía a cada concursante un enlace al blog de los participantes en el suyo propio, (pagerank 5) cosa bastante jugosa para los pobres desgraciados que, como yo, no tuvimos tanta suerte en esto de la popularidad internauta.  Así que me puse manos a la obra y pude más o menos crear una especie de collage navideño que bueno... no iba a ganar, pero al menos quedaba resultón. Se lo envié tres días antes de que acabase el concurso a la dirección de e-mail que figuraba en su blog, y al no recibir respuesta alguna por su parte supuse que todo estaba bien.
Pero no. Ayer mismo se hizo público el resultado y no es que mi dibu-foto no haya ganado, es que ni siquiera aparece en la lista de participantes. Pensando que debía haber un error, le dejé un comentario en el post de los dibujos diciéndole que yo también participé, que si mi pseudodibujo no era válido sólo tendría que habérmelo dicho y le hubiese mandado otra cosa...
Ésta fue su respuesta:


@la rizos, si no te contesté y no he publicado es que no me llegó el correo… Contesté a todos los que me llegaron para confirmar.

Y punto. Sin un "lo siento", sin nada de "voy a ver qué ha podido pasar". Yo que sé. Me enfadé un poquito, peo decidí darle el beneficio de la duda y me fui rauda a mi bandeja de salida de hotmail, a ver si es que envié mal el dibujo. Pero no, la dirección era correcta. Vale, Bea, aún así han podido pasar muchas cosas, vamos a volver a escribirle un mail a ver qué pasa...   Y como yo ya tengo el mail de esta chica en mis contactos, porque ya le había escrito otras veces (y por supuesto ella siempre fue muy amable y me respondía sin problemas), simplemente le reenvié el primer mail que le mandé con el dibujo con un asunto que decía: ¿de verdad no habías recibido este mail? :(
De eso hace ya un día, pero sigo sin respuesta alguna. Y sé que mis mails le llegan, porque hotmail no me los devuelve. Es una pena, porque de verdad que me caía bien esta chica y me alegraba de corazón cuando veía que poco a poco se iba abriendo camino en el mundo cibernético. Creo que es buena en su trabajo y que puede llegar muy lejos... pero como está claro que a estas alturas de la película le importa una mierda lo que piense una chica como yo, que antes era su seguidora pero que no deja de ser una entre un millón... pues dejo de serlo. A partir de ahora y para siempre se queda con un millón de fans -1  :P


EJEMPLO 2)
Los concursos. Supongo que ya sabéis (porque os llevo dando la brasa todo el día) que me he inscrito en un concurso literario en el que hay que presentar un texto-resúmen de tu 2009. Es el post que va justo antes de este, por si no lo habéis leído.
Pues bien. Yo nunca me  había inscrito en ningún concurso porque, para qué engañarnos, soy bastante pesimista y nunca me vi con posibilidades de victoria... hasta que me encontré con este. Y como me gusta escribir, y además el premio es algo por lo que yo pagaría si no estuviese en paro... pues tardé muy poco en apuntarme al carro y escribir mi texto.
Estaba muy emocionada, igualito que un criajo de diez años: le mandé un mail a mis familiares, ilusa, pidiéndoles su apoyo. A mis ex-compañeros de trabajo, a mis amigos, incluso a esos contactos del fareborn que no te hablan nunca pero que te da corte eliminar xD Imaginaos que hasta le he pedido a mi madre que se lo cuente a todas sus amigas marujas, y que esas marujas se lo digan a sus hijos...  No sé, tampoco pido que me voten sin más, sino que me lean y me den la oportunidad si es que creen que me la merezco. No tengo un círculo amistoso demasiado grande, pero la verdad es que hasta ayer por la tarde había conseguido 56 votos y estaba bastante ilusionada. Hasta que... en fin, hasta que me dijeron que no sea Heidi, que las cosas no van así. Que en estos concursos no gana el mejor, sino el más tramposo. Que la gente usa bots y scripts para autovotarse, y que en una hora les sube el contador de votos mil veces.  Y yo, con mis 56 votos de TODAS las personas que conozco, bailando ahí solitarios en mitad del monitor mientras mis ilusiones se me escurrían hasta el suelo.
No creo que consiga muchos votos más. Y mentiría si no os digo que ayer me puse a llorar al darme cuentas de lo gilipollas que soy a veces... de lo inocente que puede llegar a ser mi sentido común.

Pero hoy, que la desilusión ante el mundo y la rabia con la que me fui a dormir anoche parecen más lejanas, lo que estoy es harta.

Y como el remedio para esos sentimientos es tratar de respirar hondo, pasar página y centrar la atención de tus actos en otro asunto más positivo... creo que voy a mandarlo todo a freir monas (vanidades, concursos, tongos y desilusiones) y me voy a buscar un hobby friki, que esta tarde alguien me hizo ver las cosas de otra forma. No sé, igual me pongo a ordenar mis peluches por colores, organizar las emisoras de mi minicadena todas en números pares o a leer algún libro de hipnotismo, que nunca se sabe cuándo vas a necesitar conocer esas cosas.



Por cierto. Estoy muy orgullosa de esos 56 votos. Soy muy afortunada de tener tanta gente que me aprecia, al fin y al cabo. Más quisieran los que ganan con trampas poder decir lo mismo.

21 agosto 2008

Accidente en Barajas

Ayer me pasé la tarde horrorizada. Hoy sólo siento pena y rabia.
Cosas así no deberían ocurrir nunca...





Noticias RTVE
Lo siento mucho.

03 junio 2008

Gruñido

Hoy me siento frustrada. Bueno, no. En realidad es una mezcla de sentimientos: frustración, hastío, cansancio, ira.
Me fastidia mucho cuando intento ayudar lo máximo que puedo y me tratan como a una inútil.

Odio que me traten como una inútil, y más en un jodido juego que en teoría sirve para pasarlo bien.

15 octubre 2006

Harta

Ya sé que todos estábais esperando un post-despedida, pero aún no lo he terminado y además hoy me gustaría hablar de otras cosas.
Porque estoy harta, harta de verdad.

Harta de que la gente me diga "gracias, te lo compensaré", y que después tan sólo queden esas palabras flotando en el aire, sin sentido.
Harta de que me hagan creer que le importo a alguien para luego descubrir día a día lo sola que estoy.
Harta de ilusionarme con la gente, de ser una inocente idiota que sigue esperando fiestas de cumpleaños sorpresa y muestras de cariño y pena cuando me voy.
Harta de dar lo poco que tengo, que a veces sólo es tiempo o afecto, y recibir tan sólo indiferencia.
Harta de llorar cuando alguien me pide perdón, de pura emoción, para después descubrir que su disculpa era interesada.
Harta de no conseguir encontrar a nadie con el mismo sentido de la amistad que tengo yo.
Harta de ser una lerda sentimental mientras el mundo se mueve con egoísmo frío como el hielo.
Harta de no hacer esperar a nadie y pasarme yo la vida esperando. Esperando colas, esperando abrazos, esperando palabras.
Harta de tratar de reunir amigos aunque sea una noche, porque me apetece verles por última vez antes de irme y reirme con ellos un rato, y que sea misión imposible porque nadie puede perder dos horas de su vida por mí.
Harta de desilusionarme una y otra vez.
Harta de intentar llevarme siempre bien con todo el mundo.
Harta de sentirme egoísta y culpable por buscar... algo más.

Estoy harta, en definitiva, de saber que todo eso es culpa mía y de nadie más.
Y como sé que es mi culpa, habrá que ponerle remedio. Ya está bien.

14 septiembre 2006

Siendo sincera...

Últimamente he estado yo experimentando con la moralidad humana. Con las ideas que cada cual tiene acerca del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto. Y es que no hay nada como atacar con sinceridad para darme cuenta de que lo que se dice, la mayoría de las veces, no es lo que se piensa.

¿Cuántas entradas de blog habré leído este año en las que la gente se cree poseedora de la verdad universal? Para eso están los blogs, al fin y al cabo. Para que esa gente que se cree lo suficientemente interesante como para narrar su vida por internet nos deleite con todo aquello que consideran guay y vital para la existencia ajena. Y bueno, en realidad sí que hay algunos blogs intersantes, pero son los menos... la mayoría terminan siendo leídos tan sólo por los cuatro o cinco pardillos de siempre, obligados y por compromiso. Me incluyo en la lista de esos blogs, por supuesto.

Pues bien, a lo que iba. ¿Cuántas veces habré leído ya acerca de la igualdad entre chicos y chicas? La gente escribe siempre desde su punto de vista de las diferencias que todavía existen entre hombres y mujeres y la sociedad actual, del machismo que hay todavía (y que promueven las mismas mujeres) y de la mente tan cerrada que seguimos teniendo con según qué temas. Que las chicas tienen que liberarse de prejuicios, dicen. Que si queremos la igualdad, la busquemos y nos dejemos de chorreces... A follar, cojones. (Frase literal extraída del blog de un colega del que omitiré el nombre)

Hasta aquí estoy de acuerdo, ojo. Completamente cierto eso de que no por decir lo que pensamos y hacer lo que nos apetezca sin pensar en el qué dirán somos más guarras o más salidas, como quien dice. Que deberíamos dejar de ser princesitas y dejarnos de estupideces, porque los tíos llevan toda la vida haciendo lo que les sale del mismísimo y nadie les ha criticado nunca...
Peeeero (y llegamos al motivo principal de mi post) ¿qué pasa cuando una chica se atreve a ser como ellos? Es decir... cuando una mujer normal de 25 años decide no tener pelos en la lengua, no callarse lo que piensa y ser, simplemente, sincera. En teoría debería ser una crack, una fuera de serie y una tipa cojonuda, porque eso es lo que piden en sus blogs esos poseedores de la verdad universal.

Pero ahora tengo una duda. Si un tipo se nos acerca a nosotras, chicas, y nos habla de sexo... No nos escandalizamos, ¿no? O sea, yo no voy a pensar que está salidísimo y que como me acerque caerá rendido en mis brazos presa de la pasión. Simplemente quiere charlar y punto, y a menos que me meta mano descaradamente no voy a asustarme y mucho menos a hacerme ilusiones...
Entonces... ¿por qué los tipos creen que por hablar de sexo ya estoy deseando que me la metan de cinco en cinco?

Francamente paso bastante del tema. Seguiré siendo clara y diré lo que me de la gana siempre... pero antes de proclamar vuestra verdad universal al mundo replanteadla durante un minuto en vuestra cabecita, no vaya a ser menos universal de lo que pensáis.