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24 junio 2012

Una de San Juan

Anoche fue mi noche favorita del año, y con razón: todo el mundo sale a inundar las playas de Málaga, hacer hogueras, bañarse a medianoche y beber mojitos. Toda una noche bruja donde se ven rituales varios del tipo quemar deseos, entrar al agua de espaldas o saltar olas.

Y yo, que soy la nueva Bruja Lola y precursora de la Balidomancia, disfruto como una enana con todas esas chorradas. 
Porque funcionar no sé si funcionan, pero a mí me gusta pensar que sí y que este año me va a ir todo de maravilla. Total, hay gente que se toma en serio lo de las uvas en Nochevieja, ¿no? Pues yo disfruto de mi piromanía quemando papelitos con deseos y malos recuerdos. 
Anoche sin ir más lejos tuve bastantes cosas que pedirle al fuego. Cosas esenciales como un trabajo, buena suerte con la quiniela o una gofrera. Y os aseguro que seguir el ritual a rajatabla tiene que servir de algo, que el año pasado pedí una batamanta y ¡zasca!: me la trajeron los Reyes. ¿Casualidad? No creo. 

Supersticiones aparte, disfruto horrores de la noche de San Juan porque me gusta pasar tiempo en la playa, en general. Y si encima paso un buen rato rodeada de mis amigos, con música, fuegos artificiales y con un colega cortando jamón (truestory) ¿qué mas se puede pedir?
Además es una noche genial para echarte unas risas contemplando a la gente en plan documental de la National Geographic. Ver a esas mujeres chonis en bikini extender una manta en el suelo y sacar un arsenal de maquillaje, pintalabios, cepillos, colonias, pinzas para el pelo, etc, y emperifollarse ahí mismo para terminar calzándose unos tacones de aúpa y salir caminando por la arena cual patos de las marismas... no tiene precio. O a los machos alfa, depilados y medio piripis, subirse a las tumbonas para bailar cual  gogos del Pachá, creyéndose atractivos. Cuánto daño ha hecho Mujeres, Hombres y Viceversa. Cuánto Daño.

En fin, que ya guardo otro bonito recuerdo del inicio del verano 2012. Ahora sólo falta comprobar si mis rituales surten efecto, si mis amigos han sobrevivido a la borrachera y si mi lavadora no se atasca e implota con toda la arena (y demás agregados) que se ha quedado pegada a mi toalla.

Hasta el año que viene, San Juan. ¡Y muchas felicidades a los Juanes y Juanas que me lean!

Aquí están nuestros deseos en proceso de quema

25 junio 2008

Mataro in fire

Y sucedió. Me ha costado sudor y lágrimas (bueno, lárimas no, pero he pasao calor) pero al final pude celebrar una pseudo-moraga de San Juan en las playas de Mataró.
Hubo de todo: refrescos, alcoholes varios, bocatas, ensaimadas, pan de pipas y patatas. Incluso celebramos el ritual de los deseos, aunque sin fuego... Tuvimos que optar por tirar los papelitos al mar y secarnos después con la toalla húmeda en vez de con el murmullo cálido del fuego...

Eso sí, no sé qué les pasa a los catalanes con los malditos petardos. Debe ser como con el tomate, que la tradición catalana les lleva a echárselo a cualquier comida... pues eso, en San Juan hay que llevar una bolsa del Carrefour a la playa llena hasta arriba de los petardos más feos y ruidosos del mercado. Pensaba yo, ilusa, que como empezaron a tirarlos a las diez de la noche,a las doce ya se les habría terminado. Craso error. La bolsa petardera del carrefour es como el saquito mágico del enano del cuento: no tiene fondo. Eran las cuatro de la mañana y seguían con el PIM, PAM, PUM.

Pero nah, que en definitiva fue una noche genial. Hasta tuvimos música de fondo, porque el ayuntamiento de Mataró montó un escenario y contrató las actuaciones de unos tipos majetes que nadie conoce, pero que molan.

Por cierto... si vais a Mataró debéis conocer un detalle: no hay autobuses. Es una leyenda urbana como lo de la chica de la curva, porque estuvimos tres horas en la parada esperando el que nos llevase de vuelta a Barcelona y no vino ni Perry.
Si necesitáis transporte interurbano esperad a las cinco y pillad el tren, que siempre es fiel.

23 junio 2007

Aserrín aserrán, es la noche de San Juan

Puessss ¡otro año! How the time flies, que dirían por los lugares norteños. Hace ya 365 noches desde que me revolcaba por la arena tierra de las playas de mi barrio jugando al fútbol a las tres de la madrugada con un par de rones de más y otro par de horas de sueño de menos. Fue una noche de San Juan mágica en la que me lo pasé genial y que consolidé amistades que hoy me provocan grandes satisfacciones; una noche en la que se mezclaron las ganas de cachondeo con los bailes, el ron, el mar y la luna; una noche de moraga que quedará siempre grabada en mi memoria...

Pero hoy es hoy. Año 2007. De nuevo leo "San Juan" en mi agenda y sonrío amargamente... porque me temo que será bastante diferente esta vez. Empezando porque tengo que currar hasta las 12 (sigh) y disfrazarme de bebé para hacer reir a una panda de guiris borrachos durante dos horas. Siguiendo porque al terminar vendré derechita a casa, nada de moragas, porque mañana curro y entro a las once de la mañana. Y acabando con que, la verdad, no estoy para muchos festejos ni me apetecen fiestas desenfrenadas esta noche.

Aún así se me ocurre que debo agradecer a mucha gente el haberme hecho pasar moragas agradables a lo largo de mis 26 años de vida, porque al menos así tendré algo bonito en lo que pensar cuando luego me vaya a la cama.

Gracias a mis compis de facultad (de las dos carreras) por cada una de las moragas de fin de curso..que han sido bastantes ;)

Gracias a mis vecinos de toda la vida, estén donde estén, por cada San Juan que pasamos juntos a pesar de ser tan diferentes entre nosotros y a pesar de que hoy por hoy nuestras vidas se hayan distanciado tanto.

Gracias a mi grupo friki del canal #malaga-cholo. Seguramente ni os acordéis de mí, (teníamos... ¿cuantos? ¿17?) pero fuísteis mi primera "panda" y los primeros con los que comencé mi cambio, mi transformación, mi renacimiento. Me ayudásteis a salir del pozo aunque no fuéseis conscientes, y aún os llevo en lo más hondo de mi memoria y mi corazón.

Gracias a la peña salsera, mis más recientes adquisiciones amistosas, por cada grano de arena que pisamos bailando Guayacán el verano pasado. Significó mucho para mí el hecho de irme a dormir cada día con una sonrisa, y os quiero de corazón.

Y gracias, gracias, gracias a la luna... que siempre se viste con sus mejores galas y aparece redonda y enorme cuando nos plantamos con la nevera, las botellas y la sonrisa en la playa cada verano.



Feliz noche de San Juan, vosotros que podáis tenerla... No olvidéis pedir 12 deseos al bailar alrededor de la hoguera y, sobre todo, mojaos la nuca, muñecas y tobillos en el mar a las doce de la noche.