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29 agosto 2015

Dame Posts y dime Friki


En 2012 escribí mi artículo Sal con un Friki, que ha sido sin duda el post más visitado de este blog desde sus inicios hasta ahora. Sin yo imaginármelo obtuve casi un millón de visitas en varios meses, que es una barbaridad.
Entre todos esos lectores hubo de todo, claro: haters que se querían sacar los ojos por tamaña sarta de tonterías, gente no-friki que no entendía absolutamente nada y, sobre todo, gente maja y friki emocionada que me dejó muchos comentarios cariñosos y agradecimientos varios a pesar de que debo ser yo la agradecida aquí. 

Porque gracias a esas personas me colé en bodas, en canciones de grupos rock, en programas de radio, en otros blogs, en tumblr, en Menéame y, finalmente, en Dame Posts y Dime Friki, la comunidad de Facebook donde se reúnen todos los frikis hispanos para compartir sus miserias y peculiaridades varias. Allí conocí a Marga Chaves, una chica majísima que estaba preparando un libro-tratado sobre frikismo con Jordi Soler y con Tapy. Y de esta forma un día ella me preguntó si podía publicar mi Sal con un Friki en el libro, a lo que yo no pude hacer otra cosa que acceder encantadísima.

Hoy me ha llegado mi ejemplar -de gañote, sin premio, que Marga me lo ha regalao aunque yo quería comprármelo porque es más salá que las pesetas y debe intuir que soy probe- y estoy loca de contenta. No sólo es la primera vez que salgo en un libro como escritora, sino que encima en sus paginas me codeo con Jordi Hurtado, Chuck Norris, la Novia Psicópata, el Grumpy Cat o Sergio Dálmata. Escuchadme bien: este libro tiene mandanga de la buena y además es preciosísimo. Si más o menos estás en mi onda de frikismo debes saber que es imposible acabar de leerlo sin haberte descojonado en varias ocasiones, porque entre sus páginas nos hablan de nuestras películas y series favoritas ever, de nuestros ídolos, de los memes de internet, de esos clásicos de los 80 y 90 que nos han convertido en lo que somos ahora, de los videojuegos, del rol, de los salones del comic y manga, de los cosplays, de los señores disfrazados de unicornio, de ciencia ficción, de lugares frikis del mundo, de gastronomía cinéfila, de David Hasselhoff, de la Master System y de Parchís.  
Como dicen en la contraportada, este libro es una forma apasionada de ver la vida y escapar de un mundo feo y aburrido; de seguir siendo para siempre un niño que ya no va al colegio. 

Y yo, que seguiré siendo esa niña hasta el fin de mis días, os recomiendo que os lo compréis si lo veis en una tienda. Y no sólo porque salga yo, eh (aunque debo reconocer que es un incentivo sin duda interesante). Os lo recomiendo porque seguro, seguro, seguro, que en alguna de sus páginas también os encontráis a vosotros... porque al final frikis somos todos.

Agradecidaaa y emocionadaaaa

Gracias por la dedicatoria, Marga y Jordi. Sois muy grandes y me he emocionao.


Quedaos con la portada por si lo veis por ahí

Aquí estoy yo: en la página 194  ^____^



28 mayo 2013

Haters gonna hate

El 25 de mayo se celebra el Día del Orgullo Friki y, desde que publiqué yo hace un tiempo mi texto Sal con un Friki, ese día alguien suele colgarlo en alguna red social y el texto vuelve a recibir muchas visitas y comentarios. Y anónimos. Y trolls. Y haters.

Para estos últimos, que se quejan de que generalizo mucho y de que hay muchos tipos de friki, va este post. Que no se diga que no lo intento.


A los frikis fans de los Pokemon: podéis comerme todo el Pikachu. 
A los frikis del Wow: podéis comerme todo el Lich King. 
A los frikis del LOL: podéis comerme todo el nexo.
A los frikis de Pratchett: podéis comerme el Equipaje.
A los frikis de Cthulhu: podéis comerme el tentáculo.
A los frikis de Super Mario Bross: comedme la seta.
A los frikis del Ragnarok Online: podéis comerme el poring.
A los frikis del Zelda: podéis comerme el Triforce.
A los frikis del rol: podéis comerme el d20.
A los frikis del Sonic: podéis comerme todo el aro.
A los frikis del Doctor Who: podéis comerme la Tardis y repetir.
A los frikis de la Firefly: comedme la Serenity.
A los frikis de Star Wars: podéis comerme el sable de luz. 
A los frikis de ESDLA: comedme el anillo único.
A los frikis del Minecraft: podéis comerme la esmeralda.
A los frikis de La Historia Interminable: podéis comerme el Auryn.
A los frikis de El Nombre del Viento: comedme el laúd.
A los frikis de LOST: podéis comerme la escotilla.
A los frikis de Thor: lamedme el martillo.
A los frikis de Batman: comedme toda la Batcueva.
A los frikis del Pendragón: chupadme la Excalibur.
A los frikis de las Magic: comedme el artefacto.
A los frikis de Canción de Hielo y Fuego: podéis comerme el R'hllor.
A los frikis del Portal: podéis comerme el pastel.
A los frikis del Turok: podéis comerme el tiranosaurio.
A los frikis del Doom: podéis comerme la BFG 9000.
A los frikis del Tomb Raider: podéis comerme la reliquia.
A los frikis del Monkey Island: comedme el pollo de goma. Con polea.
A los frikis del Quake: podéis comerme la railgun.
A los frikis del Final Fantasy: podéis comerme el chocobo.
A los frikis de Blade Runner: comedme la Puerta de Tannhäuser.
A los frikis del Heavy: comedme la Whitesnake.
A los frikis de Sálvame Deluxe: vosotros no me comáis nada, anda.


27 noviembre 2012

Memoria.

Hay gente que tiene memoria olfativa o memoria musical; gente que se vuelve cuando alguien pasa por su lado dejando una estela de perfume que les resulta familiar, o que llora cuando suena una canción que le recuerda a alguien especial. 
Me fascina esto de la memoria, esa capacidad que tenemos de volver atrás y revivir mil historias lejanas como si hubiesen sucedido ayer. Lo curioso y caprichoso de nuestros recuerdos, que tan sólo guardan lo que les interesa de ese pasado que rememoramos. 

Yo tengo memoria gamer. Juegos que me hacen recordar momentos, personas, sentimientos pasados. Fases en las que revivo etapas de mi vida en las que era más feliz, o más triste, o simplemente diferente a la que soy ahora. 

Cuando alguien me habla del Spectrum no puedo más que acordarme de mi tío y del Fred, aquel juego que tenía en esa consola primigenia con la que jugábamos medio a escondidas de mi abuela justo antes de comer, los domingos. Recuerdo con qué cuidado manejaba mi tío los cartuchos, con cuánto cariño me enseñaba a jugar con el Spectrum y aquella paciencia que tenía que echarle (entonces tendría yo 5 o 6 años, entendedme) desde que metíamos el cartucho del juego hasta que éste terminaba de cargarse. 
Eran mañanas que olían a pan frito con azúcar. A risas flojas. A peleas medio en broma en el sofá. A chucherías.  A pirámides divididas por niveles repletos de momias, fantasmas y goterones de ácido. 

El Alex Kidd me hace viajar unos años adelante en el tiempo de mi infancia, a aquella época pre-adolescente en la que nos reuníamos en casa de mi amigo Jesús para merendar y jugar con la Master System II. Luego llegó la Super Nintendo, y con ella recuerdo las horas de Unirally, los piques por el salto perfecto, los karaokes, Modern Talking y el rol. El Donkey Kong, las clases de Filosofía, las notitas furtivas, las partidas de Tetris, Pang, Street Fighter y Bubble Bobble en las recreativas, las llamadas telefónicas durante horas que tanto cabreaban a mi madre, las primeras salidas nocturnas, la inocencia con la que todavía mirábamos al mundo. Los Toejam & Earl chocando esos cinco, ajenos a la destrucción de su planeta. La dulce Rosa. El Zelda.

Entonces llegué a la edad del pavo y, como en la vida real, estuve un tiempo buscando mi sitio en el mundo jugón y me costumbré a alquilar juegos para el fin de semana, con el fin de engancharme a alguno. Fue así como descubrí los Survival Horror y me sumergí en las calles grises de Silent Hill, maté zombis en los Resident Evil, subí hasta lo más alto de la Clock Tower, temblé de miedo con las niñas llorando de fondo en el Doom y me fui a dormir sintiéndome un poco más fuerte por haber destruído el mal con tanta eficacia. 

Y entonces llegó mi primer PC, y todo cambió. La edad del pavo quedó atrás, y con ella mis ansias de pelearme con el mundo y de destruir monstruos que me atormentaban. De esta forma me di cuenta de que necesitaba tranquilidad y estrujarme el coco, y me enganché a los juegos de estrategia en red y a las aventuras gráficas. De aquella etapa de mi vida recuerdo con cariño las tardes de Age of Empires II en el cíber de mi colega: partidas casi interminables en las que acabábamos con todos los recursos del mapa y con todas las cervezas de nuestras provisiones. O el Warcraft II y III. O los Broken Sword. O Indiana Jones dando caña con su látigo (ay omá, Indi). O a Lara Croft. O el Starcraft. Irme a la cama con "mi vida por Aiur" en la cabeza, repitiéndose una y otra vez entre sueños. Los primeros años de universidad. Los planes de futuro. Aquel cuento de la Lechera donde tenía mi futuro planeadísimo, milimétricamente controlado. El Sim City. Aquellas estrategias de batalla en las que, en teoría, nada podría fallar y me haría con el control del mapa de mi vida. El primer amor. Las sagas que le sucedieron. Los Sims o cómo tener mi primer apartamento (y llenarlo de perros y de sofás de color morado). Los viajes. Los primeros suspensos en Contabilidad y las primeras derrotas en el Quake.  El Diablo II. El Última Online o la maravillosa historia de cómo me mató un pollo cuando iba desnuda por el bosque. Los Final Fantasy.

Cuando empecé a trabajar y me mudé a Barcelona mi faceta gamer se vio altamente perjudicada por la falta de tiempo. Pero aún así siempre sacaba un rato para rebajar tensiones matando elfas rubias en el Lineage II o en el Wow. Los MMORPG llegaron a mi vida pisando fuerte, y así fue como yo me ponía el despertador a las siete para ir a matar rares antes que nadie, luciendo mis ojeras con orgullo en el curro. Aprendí el valor del esfuerzo y del sacrificio, y me gané mis primeros sueldos en la vida 2.0 y en la Real Life. Y de entonces guardo infinidad de buenos recuerdos, que son los que trato de retener por encima de todo lo demás: las risas con los de la guild Las Ratas de Agua, las muertes tontas en grupo, los asedios, las raids, los paseos por la Ciutadella, los amigos online, los kilómetros que no son tantos gracias a la red de redes, los bombones de cereza y licor de Rambla Cataluña.


Como os decía, tengo memoria gamer. Y estoy segura de que algún día, dentro de unos años, alguien me dirá que se ha enganchado al LoL o al Guild Wars 2 y yo sonreiré acordándome de esa etapa de mi vida en la que pateaba culos con mi Guardiana o inundaba el mapa de wards con Soraka mientras alguien me decía "omg noob report Soraka never help". Días de Steam raros y grises con futuro incierto, pero que también pasarán. Como todo.


Insert coin!




23 octubre 2012

Frikiconsejos para hombres I: el Portal 2 y las guías de ayuda


¡Buenos días, ovejosos!


Hace varios días os adelanté ya algo vía twitter y fareborn: estrenamos nueva sección en Una de Rizos...:  FRIKICONSEJOS PARA HOMBRES.

Y es que a veces a las mujeres nos cuesta horrores comunicarnos con ellos; es como si entre ambos sexos existiese un muro invisible de malentendidos que nos vuelve locas una y otra vez. Y nos cansamos, nos hastiamos, nos desesperamos pensando que por mucho que intentemos explicarles, al final no conseguimos hacernos entender. 

Pues eso se va a acabar. Porque yo, una humilde oveja rizosa, estoy dispuesta a traducir todas esas inquietudes nuestras (vuestras, hembras humanas) a un idioma que de seguro ellos van a comprender mucho mejor: el friki.


Y para comenzar con broche de oro la sección, tocaré hoy un tema delicado que (estoy segura) nos desespera a todas: los hombres y su cabezonería a la hora de pedir ayuda. ¿Por qué narices les cuesta tanto? Es como si creyesen que por preguntarle a alguien por la calle dónde está tal sitio se les fuese a caer un pedazo de minga. Como si llamar al fontanero fuese el fin del mundo tal y como lo conocemos. Como si por pedirle a otra persona que les ayuden -enseñen- a coserse un botón fuese el fin de su hombría.



Os contaré una historia. 
Hace relativamente pocos meses yo me enganché al Portal 2. Un amigo me lo recomendó diciendo que me encantaría, y tenía razón: es un juego tremendamente adictivo, hipnótico, de esos que te comen el coco y te hacen abstraerte de todo mientras te rompes la cabeza para solucionar puzzles y avanzar niveles. Pues bien, el amigo que me lo recomendó me iba preguntando de vez en cuando por qué nivel iba, qué me estaba pareciendo y demás, y yo le relataba entusiasmada mis avances y la forma en la que conseguía pasarme cada nivel. Poco a poco, eso sí, pero yo iba avanzando. 

Hasta que llegué a un nivel que se me atascó. Seguro que todos los gamers habéis tenido esa sensación odiosa en algún momento del juego en la que sabéis que estáis saturados, que por muchas vueltas que le deis no vais a conseguir avanzar y que ya sólo podríais cabrearos más y más. 
Así que yo me atasqué y decidí dejarlo por esa tarde, a ver si por la mañana estaba más lúcida y fresca (mi mente, no yo, ejem) y conseguía dar con la tecla. 
Pero por la mañana tampoco supe qué hacer. No había forma. De esta manera comprendí que la solución estaría seguramente delante de mis narices, y que no era capaz de verla por alguna razón (soy lerds, lalala). Y así fue como, antes de acabar odiando el juego, busqué una guía por internet en la que me iban diciendo qué debía hacer para solucionar cada nivel.
Me fui directamente al nivel en el que me encontraba, con cuidado de no leer más de la cuenta, y descubrí con cara de pardala que casi lo tenía todo resuelto y que me había faltado hacer una chorrada para avanzar.

Me acabé el juego algunos días después, ya sin necesitar más ayuda y con una sensación de satisfacción enorme, y fui corriendo al chat a comentárselo al amigo que me lo recomendó. Entusiasmada, le pregunté que qué le había parecido a él el final, porque a mí me había encantado, y para mi sorpresa va y me suelta: "ah, no lo sé, no me lo he llegado a terminar y no creo que lo haga porque me atasqué hace algunos meses y me he cansado".

WHAT?????


O sea, resumiendo: que prefieres abandonar un juego que te encanta tan sólo por no asumir que necesitas ayuda. ¿EN SERIO?

Vamos a ver, almadepollo. Yo entiendo que mole mucho más acabar las cosas por uno mismo. Que pedir ayuda implica que la necesitamos, y que en cierto modo eso podría restarle mérito al éxito final. Pero es que hay algo que se os olvida: puede que si no le preguntáis a alguien o no miráis en una guía, no haya final.

¿De verdad quieres perderte parte del juego por pura cabezonería? Párate a pensarlo un momento y lo más probable es que llegues a la conclusión de que no. Igual que mi amigo que, tras haberme reconocido que actuó de forma infantil y cabezota, me pidió ayuda con esa pantalla que se le había atravesado y se acabó el Portal 2 esa misma tarde, viciadísimo. 

Resumiendo, y a modo de conclusión y frikiconsejo de hoy: si ves que te atascas en cualquier pantalla de la vida, pide ayuda, hombre. No pasa nada por buscarte a un compañero de investigación de vez en cuando que consiga descubrir dónde va ese cubo rebelde, cómo matar a aquella torreta cabrona o dónde debes poner los portales para avanzar si no eres capaz de verlo tú mismo. Porque lo más importante es avanzar, al fin y al cabo, y no es lo mismo ser un vago inútil que siempre se deja llevar por los demás que permitir que otra persona te guíe cuando lo necesitas realmente. Lo que en mi tierra también es una forma más de madurar, vaya.






01 julio 2012

Lo que los healers tenemos que aguantar.

ATENCIÓN: Este post está repleto de términos y conceptos videojueguiles. Si no eres muy de videojuegos, te perdono si  por esta vez no me lees ni comentas. Pero no te acostumbres, eh.


Yo soy healer, y lo digo con orgullo y satisfacción. No me avergüenzo de ser el personaje más criticado, menospreciado, infravalorado y ninguneado de los videojuegos de roleplay.  Esos personajes que, dicen, elijo porque no sé matar con ningún otro. 

Y claro que sé matar. Mi hunter del Wow causó estragos en arenas; mi maga oscura chunga del Linage era el terror de los pk y si elijo a Warwick en el LOL hago unas escabechinas que ni Beatrix Kiddo. Matar con personajes asesinos, al final, es sencillo. Y simple. Y más cuando tienes al healer detrás dándote cremita todo el rato para que los golpes no te escuezan.


A mí me apasiona ser un personaje de apoyo. Creo (y es mi opinión) que son complejos, útiles y que bien jugados definen el resultado de la partida. Y aún así sigue habiendo gente que no entiende varias cosas:

-El healer tiene que controlar a la perfección el terreno donde se desarrolla la pelea. Mientras que el dps se dedica a darse de hostias con el que tiene delante, el support debe estar alerta a los ganks o encerronas varias, a los imprevistos, a los giros inesperados de guión. Tiene que saber -como los futbolistas de élite- dónde están todos sus enemigos en cada momento, los controle visualmente o no.

-El healer está obligado a tomar decisiones importantes y definitorias en un breve espacio de tiempo. A veces debe decidir en un solo segundo si es conveniente curar a su aliado, curarse a sí mismo, utilizar algún tipo de control de masas, tomarse una poción o salir por patas. Y todo esto mientras su compañero el guerrero tan sólo tiene que preocuparse de seguir pegando leches.

-El healer es la cabeza de turco de su equipo. Cuando algo falla, se lleva las culpas las tenga o no. La gente olvida que curamos pero que no hacemos milagros, y que por muy bien que juguemos no podemos salvarte si te lanzas tú solo en plan héroe contra el mundo. Al igual que el resto de los personajes, tenemos funciones muy concretas y entre ellas no está la de jugar de forma sensata y razonable por ti.

-A los healers se les exige mucho y se les agradece poco. Parece que si no le salva el culo  a todo el mundo no es buen support y se le regala una sarta de insultos gratuitos porque es un manco, pero si el pj asesino no mata, no pasa nada y habrá sido mala suerte.  Por cierto, si le dais las gracias a un healer cuando consigue evitaros la muerte en una situación crítica no se os cae la minga  a pedazos ni las tetas se os encogen.  ¿Verdad que os encanta que os digan lo crack que sois cuando sois buenos, estáis en racha y hacéis muchas muertes? Nos gusta a todos.

-La gente tiende a olvidar el juego en equipo, es decir, proteger al healer para que a su vez éste os pueda proteger a vosotros. Si le dejáis solo contra los enemigos y corréis para salvar vuestras vidas en plan "ahí te quedas, apáñatelas" lo más probable es que acabéis muriendo todos. El tank debe ir primero en las peleas y el healer debe ser el último en morir.  De no ser así no lo estáis haciendo bien.

-Llevar pociones de salud encima y usarlas de vez en cuando ayudan a que el healer gaste menos maná en curarte cuando no sea estrictamente necesario y pueda hacerlo más tarde, cuando la situación se ponga tensa. Parece que pensar en los demás sea sólo cuestión del support, y no es así. Las grandes partidas y raids victoriosas suelen caracterizarse por el buen juego de equipo. 

-Por último, un chivatazo: el healer depende de ti. Es triste, pero asínes.  Tú puedes ir a levear solo, puedes hacer quests sin ayuda de nadie, puedes adentrarte en territorio enemigo y defenderte más o menos bien a tu aire... pero él no. Por tanto piensa que él está ahí para hacer que tú brilles, que te vuelvas invencible y que te lleves toda la gloria, como los cantantes de los grupos musicales. En cambio él es feliz tan sólo con un poco de cariño, ya ves, aunque en realidad su trabajo sea el que ha permitido que el tuyo salga  tan bien. Todos los personajes son piezas de un puzzle en el que si falla una, fallan todas. Cada una de ellas es igual de importante y necesaria; recuérdalo también  cuando ganéis y no sólo cuando perdáis y te cubrirás de gloria de verdad verdadera.


Quiero finalizar este post tan bonito con un refrán que a los demás healers les vendrá bien en momentos de crisis: "cura bien, y no mires a quien". Porque como mires bien, los mandas a todos al carajo.




20 mayo 2012

Opinión ovejosa acerca del DiabloIII

Como ya sabréis (porque he sido una verdadera plasta en twitter y fareborn hablando del tema) llevo ya tres días dándole al DiabloIII y creo que ya puedo emitir un juicio de valor acerca del juego.
Pues bien, así resumiendo os diré que el juego es...
ACOJONANTE.

Pero acojonante de verdad, y en todos los sentidos posibles: es un juegazo que encima me da miedito. 
Os lo voy a explicar con puntos, que queda muy de gurú de los videjuegos xDDD

-La ambientación es puro Diablo. No ha cambiado mucho después de 10 años en cuanto a temática: empezamos en campos oscuros y lúgubres, seguimos por desiertos, nos cargamos a los mismos bichos de siempre, etc; pero ha mejorado mucho en cuanto a aspectos técnicos y gráficos en general. El fuego parece que quema, el chapoteo de tus pies cuando pisas agua es muy realista y el sonido da yuyu, encontrando quejidos y lamentos por cada esquina y "disfrutando" de una musiquilla verdaderamente estremecedora.


-La historia es brutal. Tenemos algunos personajes de siempre que nos traerán gratos recuerdos, y otros nuevos que nos sorprenderán e incluso nos sacarán una sonrisa. Eso sí, llega un momento en el que te ves gritando "¡¡¡CABRONES, HAN MATADO A... KENNY!!!"  Bueno, en realidad hacen bien, ya todos sabemos que el sentimiento de venganza mueve montañas y nos toca la patata :P
Por cierto, los vídeos y animaciones entre acto y acto son buenísimos. Con el morro torcío, me dejan a veces.

-Algo que no me termina de convencer es el nombre que le han puesto a algunas cosas. Por ejemplo, el primer gran enemigo maligno y poderoso al que debemos asesinar, llamado... el Rey Esqueleto. WTF! ¿En serio? ¿No suena un poco cutre, como de historia de terror de un niño de 5 años? xDD
O por ejemplo, ya en la primera misión que nos dan, (zas, la primera en la frente) tenemos que matar zombis a los que el asignador de misiones llama "madres desgraciadas". Di que sí, hombre...

No sé, no sé si es un fallo de la traducción o qué, pero creo que han tenido tiempo suficiente como para encontrar nombres más creativos, ¿no? :P

-Eso sí, lo cortés no quita lo valiente: es un juego muy detallista. Todavía no lo he terminado y puedo afirmar que lo estoy disfrutando como una enana, cotilleando en cada rinconcito, buscando cada misión secundaria, parándome a leer cada nota. Y es que no te puedes confiar porque cuando crees que estás tranquilo en un lugar de pronto sucede algo que te hace dar un bote en el asiento. Como por ejemplo en el escenario de la cárcel en la que tenían retenido a ese personaje del que no diré el nombre por no spoilear, cuando se te pasaba darle un sopapo a los huesos de un carcelero y de pronto éste te veía de reojillo y avisaba a la guardia de élite gritando con voz sabinesca "ATENCIÓN, HAY UN INTRUSO EN NUESTRO RECINTO, ACABAD CON ÉL, MWAHAHAHAH"... y tú te ibas pataspabajo, vaya.

-Más detallazos: los personajes. Me encanta la caracterización, me gusta que todos puedan ser chicos o chicas, que cada objeto que te equipes se vea puesto y sobre todo me gustan muchísimo las magias, los golpes especiales y demás, con tanta lucecita y tanta parafernalia. No soy ninguna entendida en cuanto a técnica, pero creo que se lo han currao y que las skills son espectaculares. 
Eso sí... que alguien me explique por qué de todos los personajes el único que habla normal es el bárbaro. El resto tienen unos acentos extrañísimos... la monje parece draenei xDDDD

-La mejora de habilidades y de armaduras me gusta, es muy para Rizosas. O sea, sencillita xD Muchos se quejarán diciendo que eso es un defecto, que es todo demasiado lineal, que hay poca personalización, blabla... pero yo personalmente agradezco no tener que perder el tiempo en tratar de entender el sistema de mejoras del personaje, la verdad.  La idea de las runas además le da su puntillo, que quieras que no siempre gusta poder elegir cómo llevar al personaje en cada momento. 

-La jugabilidad cooperativa es muy buena y crear grupos para ir a destruir el mal con tus amigos mola, aunque eso ya lo esperábamos de Blizzard.  

-El sistema de logros le da vidilla, muy a lo WOW, y eso de que ahora el "oro por euros" también se dé en la casa de subastas como algo legal me va a sacar de la crisis, ya veréis.

-Si tuviese que decir algo negativo sobre el juego, hablaría de un detalle que igual es manía mía pero que no me ha gustado: las esferas esas de vida. ¿Para qué, si ya tenemos las pociones? Es más, ¿por qué hay cd en las pociones? Es complicar por complicar, ¿no? (Aunque creo que en el modo difícil ya no hay esferas, pero bueno)

En definitiva, el DiabloIII es un juegazo. Os lo recomiendo 100% siempre que no tengáis exámenes  o curro a la vista... porque engancha. 
Aunque seas una oveja pava, como yo.





P:D: Plataforma PRO-QUITEMOS A LAS ARAÑAS COMO SERES MALVADOS DE LOS VIDEJUEGOS, QUE YA ESTÁ BIEN Y ASÍ NO ACABAMOS CON LAS FOBIAS.

10 mayo 2010

Razones por las que es difícil ser pava y jugar al Wow

ATENCIÓN: ESTE POST ESTÁ DEDICADO ÍNTEGRA Y TOTALMENTE AL WOW. SI NUNCA HAS JUGADO Y NO SABES DE QUÉ VA EL JUEGO, DA POR HECHO QUE NO TE VAS A ENTERAR DE PRÁCTICAMENTE NADA DE LO QUE HABLO.
Avisados quedáis.




Qué dificil es ser yo, a veces.
-No me sirve cualquier toga ni cualquier par de hombreras: tienen que ser bonitas. Por eso, aunque con chapas de escarcha se consigan interesantes sets de armadura  del tier 9 o incluso 10...  yo preferiría pasearme por Azeroth con el vestido primaveral del evento de Pascua o el vestido del evento de San Valentín. No hay color, hombre. Ah, ¿que esos no te protegen nada? Bah, minucias.

-La caña de pescar debería tener también bonificador en daño con hechizos. Me lo ponen muy complicado, porque siempre que estoy pescando y me meto en cola para mazmorras y bandas, ¡pretenden que me acuerde de cambiarme el arma cuando salta la mazmorra! Venga, pordió, a ver si se creen que es fácil estar en todo. Pues anda que no me he pasado yo veces el Pito de Sauron lanzando misiles arcanos con la caña...

-Me resulta casi imposible ser educada. ¿Dónde quedaron los buenos modales que me enseñaron las monjas en el cole? Señor Ali, cuando me vaya usted a atacar, un "por favor, señorita, ¿sería usted tan amable de dejar de coger flores, que voy a meterle un crítico de 15.000 y preferiría que muriese con dignidad?" nunca estaría de más...Y ¿qué es eso de insultarnos en las bg, cuando vamos perdiendo? "omg lol soys mancos menudo powned esto es wipe k hasco de orda". De verdad, las hermandades además de tener un apartado de dinero para reparaciones, deberían tener otro de "fondo común para visitas al oculista por errores gramaticales y patadas al diccionario españó".


-Me enfadé mucho la primera vez que entré al juego y me fui a crear mi primer personaje. No es justo que ni las elfas de la sangre ni las no-muertas ni las orcas ni las trolls ni las tauren tengan una buena melena rizada y hermosa. Ésto qué es, ¿discriminación?.

-Jamás deberíamos tener que matar bichitos adorables. En serio, vale que al inicio nuestro personaje no sea capaz de muchas proezas, pero tener que matar ciervitos, gorrinos, ositos, avestruces o lobitos me parece una atrocidad. Y ya no te cuento si eres peletero y tienes que ir desollando a Bambis por los bosques... Yo me hice florista/alquimista pensando que así no tendría que matar animalitos para nada, ilusa... hasta que me hice aprendiz de cocinera y me di de bruces con la cruda realidad. La primera vez que maté un talbuk me pasé un rato  antes escribiendo /Bocatalomo ama a talbuk dorado para que no me odiase demasiado xDDD
Si yo tuviese un niño, no le dejaría jugar al Wow, que se me traumatiza de por vida.

-Todos los protodracos deberían ser de color morado o, al menos, dejarnos elegir el color y forma cuando por fin somos exaltados con una facción y podemos comprar uno. Que con lo que hay que sufrir para conseguirlos, mira que son feos algunos...

-En las mazmorras y raids, entre boss y boss deberían dejar diez minutos de descanso sin enemigos ni ataques, para calmar los nervios y dejar respirar a la gente sensible y torpe como yo. Que con tanta tensión me estreso, en serio. En TOC 10/25, por ejemplo, eso de que te salgan los monstruos todos seguidos es un horror: cuando por fin acabamos con uno y estoy histérica porque casi muero veinte veces, de pronto sale el siguiente sin darme tiempo ni de respirar... y me aturullo, me pongo más nerviosa todavía y acabo dándole a la tecla de alquimia en vez de a la explosión arcana. Qué estrés, en serio, qué estrés.


-Los de Blizzard deberían replantearse el hecho de añadir un paracaídas de serie en las mochilas, además de la piedra del hogar. Supongo que no hace falta que os cuente la cantidad ingente de veces que he muerto por caerme por precipicios y/o escaleras chungas y estrechas... y sí, soy maga y tengo la magia esa de la pluma.

-Deberían añadir un logro por "Maestra del disfraz". Porque si hay algo que me haría ilusión en este juego sería conseguir reunir toooooodos los disfraces posibles: de murloc (mi preferido), de huargo, de ogro, de valkyria, etc. Anda que no estaba yo contenta cuando hice la quest de Tundra en la que te plantan el disfraz de murloc y tienes que ir dando saltitos :P  Creo que me hice 45.675 fotos.

-Hablando de logros, deberían retirar los que fomenten la violencia y el pvp o al menos ofrecer las mismas recompensas de otra forma más pacífica, también. ¿Qué es eso de tener que pegarte en la arena mil veces para conseguir el draco abisal con armadura? ¿Por qué, durante el evento de los niños, tengo que llevar a mi huerfanito a las bgs para ver cómo nos asesinamos sin piedad y lo llenamos todo de sangre? Jo, si yo veo sangre y me mareo... desde luego a ese tipo de logros ni siquiera aspiraré nunca, que yo soy Heidi y no pego en las arenas ni con cola.

-Las mazmorras deberían tener tres modalidades: heroica, normal y para Beas.

-Me parece fatal que los no-muertos tengan chepa. Vale que les falten pedazos de carne, (que ya me parece feo, pero lo veo lógico por su condición) pero eso de que caminen encorvados creo que está de más. Me da mucha pena cuando juego con mi no-muerta bruja... que estaré muerta, pero tengo dignidad.

-¿Alguien ha pensado alguna vez que los tauren tienen un culillo apañao, o soy una enferma?

-En el sistema de susurros a otros jugadores, debería haber algún addon que te avisase de que la estás cagando y le estás susurrando a la persona equivocada.  O que vas a decir "jajaja qué nombre más ridículo tiene el tanque" en el chat de grupo...

-Los desiertos y las zonas feas y sosas deberían desaparecer. Ah, ¿que con Cataclismo todo a a cambiar? Me alegro, me alegro, veremos...

-Si los ángeles de resurrección te dijesen eso de "sana, sana, culito de rana, si no cura hoy curará mañana" en vez de ponerte  la penalización de armadura... no me dolería tanto, oye. ¿Dónde quedó el cariño?

-¿Por qué narices cuando acerco mucho la cámara a mi Bocatalomo la visión se pone borrosa? Jo, así no hay quien se haga fotos de cerca cuando descubro una zona nueva e interesante...

-Voy a proponer a los de Blizzard añadir el "biofrutas" como bebida  a la venta en las tabernas.

-Pues sí, lo reconozco. Cuando me creé el personaje y estaba dudando entre qué clase escoger... elegí ser maga porque podría convertir  a la peña en oveja. Qué le vamos a hacer: la cabra tira pal monte...

05 marzo 2010

El WOW y el lenguaje.

Supongo que cuando eres novat@ en algún sitio, las cosas son algo más complicadas. Vas perdido, desorientado y saturado de tanta información de golpe...

Yo hace dos semanas empecé a jugar al Wow. Este tipo de juegos me encantan, (ya conoceréis mis antiguos vicios al LineageII) pero a pesar de tener experiencia en otros de similares características, en éste muchas cosas son distintas. Es más complejo ( y completo, claro), por lo que cuando juego estoy todo el rato procesando información hasta que acabo hecha un lío y paso de las explicaciones de mi pobre amigo Sergio, un jugador veterano que no contaba con mi empanamiento cuando me invitó a jugar.

Pero bueno, estoy dispuesta a perderme por mazmorras y paisajes élficos y de morir en las garras de una araña apestosa de Vallefresno si hace falta para convertirme en una maga elfadelasangre de provecho. Mi pequeña Bocatalomo algún día llegará a nivel 80 y le pateará el culo a todos los pícaros y cazadores de la Ali, si le dan unos meses.

Por lo que no estoy dispuesta a pasar una vez más es por el lol, omg, brb, afk, lolazo, powned y demás. Juego en un servidor español y me entran repeluses cada vez que un niñato que no sabe escribir "a ver" correctamente me suelta: "omg, no seas noob que nos están powneando".  Se me caen las córneas, os lo prometo.
Que sí, que ese es un lenguaje coloquial surgido de los juegos que empezaron siendo sólo en inglés. Que las siglas están muy extendidas y son útiles, blablabla. Pero que no, coñe, que no paso por el aro. Que nací en tierras de Isabel y Fernando y prefiero decir coño, joder, juas o memeotoa antes que lol. Y ya no te digo nada cuando los de tu hermandad o clan te convencen para bajarte el Skype o Ventrilo y poder hablar con ellos mientras matas gnomos en Terrallende... El escuchar a un tío hecho y derecho de treinta tacos decir "oemehé" cada vez que alguien dice algo gracioso ya es la releche. Me dan ganas de mandarles a todos cuadernillos Rubio y decirle a la madre Paz (la monja más odiada y respetada de mi ex-colegio) que les quite toda la tontería a base de hostias lingüísticas...

Cada vez estoy más acojonadita. Los móviles, los chats, los juegos... nuestro idioma está más amenazado y más en peligro de extinción que el lince ibérico. Que ya es decir.