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07 marzo 2017

Karma occidental

Canciones y vídeos así de buenrollistas quiero yo en mi vida. Con chicos majos y divertidos, colores a tope y un mono que baila.



Francesco Gabbani, tienes mis twelve points en Eurovisión este año.

24 mayo 2015

Catetadas

Soy una eurofan, lo reconozco. Me gusta el festival de Eurovisión, lo veo cada año desde que era cría y sigo disfrutando como una enana montando una fiesta con comida, bebida, porra y amigos que te siguen el rollo fan y comentan todo contigo. Creo que es una excusa más para disfrutar, ver un programa musical y reírnos un rato.

Pero cada año me pasa lo mismo: me indigno con España. Somos unos catetos, sabéis.
Estoy harta de escuchar cosas como "¿pero tú ves Eurovisión? Si eso es de abuelos". "Si sólo es politiqueo". "Si es un tongo". "Si las canciones son una mierda".  Todo eso a mí me da ardores porque no es más que una muestra, un reflejo exacto de lo que suele pasar en mi país con todo: que nos quejamos de algo que desconocemos y que, encima, es un poco culpa nuestra.

Porque mientras que en el resto de Europa o, incluso, fuera de ella (tras muchos años de insistir y de petarlo con las audiencias, Australia ha conseguido colarse en el Festival) Eurovisión es el acontecimiento musical más importante del año, aquí pasa casi inadvertido y lo tratamos como si fuese un viejo chocho al que no hay que hacerle más caso del necesario.
En Europa se gastan los dineros en campañas de publicidad tochas, en buenos comentaristas y comunicadores a los que todos conocen y que saben llegar a todo tipo de público, en crear canciones dignas y que objetivamente son muy buenas y en encontrar a un representante que lo dé todo y cante bien.
Aquí nos gastamos la pasta (15.000€ este año) en el vestido de la cantante.

Cuando les pregunto a mis alumnos extranjeros (soy profesora de español) si conocen Eurovisión, todos se vienen arriba y me cuentan lo mucho que les gusta su representante de este año, me sacan el mp3 con su canción y acaban siempre cantando todos juntos como si les fuese la vida en ello. Y son chavales de 13, 15, 16 años.
Preguntémosles a nuestros adolescentes qué opinan de Eurovisión.
No sabemos renovarnos, y al festival español habría que darle un buen fregao y un lavado de cara importante si queremos ganar alguna vez... si pretendemos que nuestra canción se escuche fuera de aquí. Porque es que ni siquiera se escucha aquí, vaya. Ayer había varios de mis colegas que todavía no sabían ni cómo era la canción de Edurne, mientras que en Suecia, Rusia, Alemania, UK, Noruega etc llevan meses dando la tabarra en tv con el festival.

Hablemos de Edurne. La pobre muchacha canta muy bien, y anoche defendió su tema lo mejor que podría haberlo hecho nadie. Voz potente, sin desafinar. Buena presencia, elegante y muy rollo Elsa de Frozen. Es guapa, es rubia, está jamona, baila y canta bien. "Este año presiento que voy ganar", decía ella hace unos días en una entrevista. Y no, claro. Edurne no era el problema; el problema era el truño de canción que llevamos, que encima era un descarte de Loreen al que alguien le había puesto letra en español. Una letra ridícula, sin sentido ninguno, cuyo estribillo fue subtitulado en otros países como "ieieieo".
Alguien le hizo creer a nuestra rubia que en Eurovisión basta con cantar bien y ser guapa para ganar, así es el egocentrismo español. Nuestra soberbia. Nos creemos los reyes del mambo y no sabemos aprender de los mejores. "Su canción es diferente al resto de las canciones participantes y por eso vamos a ganar", decía un enterado crítico musical en otra entrevista. Pero vamos a ver, alma de pollo, si el resto de las canciones son más o menos del estilo, POR ALGO SERÁ. Eurovisión no es OT, no es Sálvame, no es un drama. Es celebración, fiesta, alegría, buen rollo, luces, botes, brillo. Es buena música, digamos lo que digamos nosotros, los catetos de España. Tiene un estilo muy bien definido y por mucho que queramos innovar, las innovaciones no ganan.
Pero aquí nos empeñamos en mandar canciones tristes, aburridas, con una letra ridícula que no dice nada. Canciones que no pegan ni con cola en el festival, que es todo jolgorio.
Esta vez además algún iluminado debió darse cuenta de que igual con lo de Ioieeeeeo, ioieeeeeo no era suficiente, así que decidió incluir en nuestra canción toda la parafernalia de la que disponía: ¿que un año ganó una chica que se cambiaba de vestido en mitad de la actuación? Pues nosotros también. ¿Que otro año ganó una chica con unos efectos de luces potentes detrás? Pues ponemos el Ojo de Sauron detrás de la Edurnity. ¿Que otro año ganó una jamona enseñando cacho? Ale, que a la rubia se le vean las bragas. ¿Que suelen ganar canciones con coreografías? Pues metemos una coreo en mitad de nuestro tema, aunque no pegue mucho. Y al cachas de mirada ausente. Ya está, lo tenemos todo: ya nada puede ir mal.

Y ahora que todo ha terminado y que ha quedado de manifiesto nuestro error, sale nuestra heroína diciendo que "lo importante es participar y que yo me siento ganadora porque he hecho un trabajo impecable".  "Europa ha sido injusta con Amanecer". Con dos cojones.
Me da mucha pena porque Edurne canta bien, baila bien, es rubia y guapaza y podría haber sido la Måns Zelmerlöw española. Podríamos haber llevado un temazo bailable, en inglés, con una letra que dijese algo molón y buenrollista y que todos los europeos pudiesen aprenderse de memoria.  En inglés, sí. Que en España hay gente que sabe inglés, vamos, debe haberla. Ya está bien de nacionalismos estúpidos: es Eurovisión, no la OTI. Creo mucho más conveniente que la letra sea fácil y asequible para todos a que diga tres frases en español y luego se pase al chillido estribillero. En definitiva, lo ideal sería presentar una canción que tenga posibilidades de sonar en la radio. Pensadlo: ¿cuántas veces hemos escuchado los últimos años Euphoria, de Loreen? Y me da en la nariz que Heroes será más de lo mismo... pero es que Amanecer no la pondrían ni en Kiss FM.

Ahora centrémonos en el sueco, que me enamoró cuando presentó su canción hace un mes. Supe que iba a ganar desde el principio, claro. No podría haber sido de otra manera: su canción era perfecta. Y no soy una lumbreras ni me siento Urribarri; simplemente era mejor. Europa no ha sido injusta con España, si acaso con Alemania: ha premiado a los que han hecho sus deberes para nota.

Por eso, mientras en Europa presentan temazos como Heroes o a Million Voices, nosotros nos dedicamos a mandar mierdas y a crear memes, a mofarnos en las redes, a poner a parir al Festival. Que Eurovisión es de abuelos.


Aquí os dejo la actuación de Edurne y la de Mans. Repasémoslas una vez más, sed un poco humildes y sensatos y atrevéos a decir otra vez más que en Eurovisión siempre ganan por politiqueo, (que los habrá, vale, pero no es la causa de nuestro fracaso) porque hasta el día de hoy las votaciones han sido siempre certeras: sólo ganan los temazos.




Yo es que es ver esto y venirme arriba.

27 mayo 2012

Dame Mandinga, moldavo.

Eurovisión, ese festival tonguil en el que cada año gana el país random que toque y no la mejor canción. Esa noche de tradición rizosa en la que intento reunirme con mis amigos y/o familiares cercanos para comer, beber y echarme unas risas con la excusa de ver el concurso. Esa debilidad mía que pocos entienden, que casi nadie comparte y que algunos elegidos acaban viendo con otros ojos después de haberla compartido conmigo.

Anoche lo volví a hacer: engañé a mis amigos con promesas de una merienda-cena en mi casa y litros de sangría, y ellos acudieron raudos e inocentes cual ovejas a la esquila. Encima los pobres trajeron bizcochos, tortillas, guacamole, ensaladilla... Y cuando estaban ya entonadillos por el vino, zasca, les planté Eurovisión y ya nadie fue capaz de quejarse xD 

Es más, se lo pasaron bien y todo. En esta edición ha reinado el summertime, con vestidos vaporosos y transparentes, hombres que movieron las caderas de forma sexy y jamonas mandingueras y demás buenorras que hicieron que mi amigo Sergio votase como un condenado murmurando una y otra vez "hay que rescatar a Grecia como sea, como sea".

Y tienen razón los que dicen que Eurovisión es una vergüenza. Es decir, como concurso musical tiene mucho de ochentero y poco sentido, puesto que la calidad media de las canciones que se presentan es bastante mejorable y la estética y demás parafernalia es poco moderna. También es cierto lo poco riguroso que es el resultado, fruto de unas votaciones de dudosa legalidad... pero qué más da. Los seguidores de Eurovisión nos enganchamos al caracter festivo, al celebrar por celebrar, a disfrutar de la noche con la excusa de ver el concurso. A volver a sentirnos niños ilusionados cada vez que algún país nos vota. A disfrutar de los que nos rodean. A cotillear cual marujas de lengua envenenada criticando el vestuario de los representantes de países lejanos.

Y aunque España no gane (que suele ser lo habitual) siempre nos queda la esperanza de un resultado mejor el año siguiente y el "no hemos ganado, pero qué bien lo ha hecho Pastora". Supongo que es lo mismo que sienten los aficionados del fútbol o de la Fórmula 1; las emociones y sensaciones son las mimas, al fin y al cabo.

Por mi parte sólo me queda decir que anoche me lo pasé genial y disfruté muchísimo del Festival. Que, como decía antes, Pastora Soler no me defraudó en absoluto e incluso consiguió ponerle la piel de pollo a Diego, principal detractor eurovisivo entre mi grupo de amigos.
Las abuelitas rusas consiguieron que todos nos pusiéramos en pie a cantar y bailar como posesos; el alemán conquistó a más de una y más de uno en mi salón, con gorro y todo; la rumana-cubana me hizo mover el culo con ritmos insospechados (y ya estoy deseando escuchar su canción esta feria que se acerca) y mi moldavo me enamoró con su vestuario, payasismo y canción.

Suecia, maravillosa. Creo que la canción ganadora verdaderamente se merecía ganar, por una vez y sin que sirva de precedente. Me gustó la puesta en escena, con esa mujer tan exótica para ser sueca, con tanto glamour incluso llevando una batamanta de flores. Su negraco zumbón haciendo capoeira. Y que ella saliese descalza fue un detallazo, muy a lo Remedios Amaya.
Me encandiló también el ritmazo que tiene Euphoria, tan de sábado noche. Dan ganas de bailar y darlo todo, vaya.

Os dejo con el temazo que se alzó con la victoria.
Hasta el año que viene, Eurovisión. A ver a quién engaño yo en 2013 para que lo vea conmigo; seguiremos informando.



01 junio 2010

Grrrrrrrr

Ya estoy aquí.
He pasado un finde chachins chachins en Madrid repleto de risas y de rizadas, tan sólo oscurecido por el lamentable incidente de Eurovisión: el popular Jimmy Jump se coló en la actuación de Daniel Diges, nuestro representante.

Y sí, me jode muchísimo. Ya no sólo porque sienta debilidad por este artista, sino porque es un cantante serio que se jugaba mucho en este festival. Es un hombre que ha dedicado su vida a cantar, a actuar, a dar lo mejor de sí mismo, y no es justo que alguien eche sus sueños por la borda en medio de, por fin, su momento de gloria.

No soporto las injusticias. Es más fuerte que yo, me indigna, porque estoy segura que a todos nos hundiría ver cómo se nos fastidia todo por lo que hemos luchado en un momento... que se nos escape de las manos, que no podamos hacer nada para impedirlo. Y eso es lo que sintió seguramente Daniel cuando el simpático espontáneo saltó al escenario y se colocó, burlón,  entre él y el público.
Me parece una falta de respeto y consideración. Si ésto hubiese pasado con Rodolfo Chiquilicuatre, pues mira, igual hubiese sido un añadido gracioso a nuestra actuación eurvisiva. Pero con Daniel Diges ha sido una verdadera putada, y perdonadme por la expresión.
Ahora que todo ha pasado, en lugar de recordarle como "el chico que cantó genial en Eurovisión y que nos representó con orgullo y profesionalidad", será "el del espontáneo".

Por eso, como sigo molesta y además en fareborn vosotros los graciosillos os seguís apuntando a grupos del tipo "un payaso con peluca de rizos se coló en la actuación de Jimmy Jump", pues hasta que no se me pase el mosqueo no tendré ganas de contaros mis miserias. Ea.
A todos los que os cachondeáis: que os la pique un pez, o un pollo, o una oveja.
Procurad no tener vuestro minuto de gloria en la vida cerca de mí, que veréis lo espontánea que puedo llegar a ser.

23 febrero 2010

Daniel Diges a Eurovisión 2010

Sé que tengo que contaros qué tal me fue por Barcelona este finde. Que debería poner algunas fotos, para mostraros los buenos ratos que he pasado y las risas que todavía resuenan en mi cabeza. Que Fle, Sil, San, el Churri, Marta, Vale, Carmen y el Pocholo se han portado...

Pero permitidme por favor una licencia blogueril, ahora que todavía estoy emocionada y con la lagrimilla colgando de pura alegría:


DANIEL DIGES HARÁ GRANDE EUROVISIÓN


P.D.1: Chúpate esa, Coral. 
P.D.2: Que alguien le ponga ya la camisa de fuerza al Cobra, por favor.
P.D.3: Que le cambien la medicación al estilista del Dieli.

P.D.4: ¡¡¡Viva la madre que parió a los rizosos del mundo!!! Arriba pequeñitos :D



04 febrero 2010

Os necesito

Es una regla no escrita: entre compañeros hay que ayudarse.
Y más cuando es en pos de un fin tan lícito como este: Daniel Diges tiene que ir a Eurovisión.

-Porque su canción es la más bonita, original y elegante de todas las que se presentan.

-Porque sería un orgullo que nos representase alguien que canta de verdad, que se ha pasado la vida formándose y estudiando, luchando para mejorar día a día.

-Porque no queremos volver a hacer el ridículo.

-Porque ya está bien de pagarles los viajecitos y los caprichos a los triunfitos.

-Porque TODOS TENEMOS RIZOS en uno u otro sitio. Ejem.

Por todo eso y mucho más, hago un llamamiento desde Una de Rizos... para que todos los fanses del blog, de la página de fareborn, de mi twitter, los amigos de mis amigos, mis lectores anónimos y los miembros de la plataforma El Bulldog Francés no es un gremlin  nos unamos hoy y votemos a la voz de los musicales. El único. El más rizoso.



(pincha para acceder a las votaciones: puedes votar 5 veces por cuenta de correo)




Os dejo con la canción, que espero que os guste os gustará.

17 mayo 2009

Lo que pudo ser y no fue

Antes de nada debo decir que escribo desde la indignación más aplastante.
Para los que anoche optasen por ver el partido, (felicidades a los blau-grana, oé) os vengo a contar lo acontecido en el festival de Eurovisión de este año. Seré breve: quedamos los penúltimos.

Hubo de todo: canciones regionales, pop, folk, ópera, baladas. Hubo buenos cantantes y hubo basura musical, pero lo que creo que ha caracterizado esta edición ha sido un escenario espectacular, un estadio gigante, buen nivel musical y un número reducido de frikis cantantes. Lejos quedó ya aquel ChiquiChiqui o el pollo que bailaba en 2008...

Quizá las actuaciones más destacables fuesen Noruega, con el chaval del violín y estribillo pegadizo que sacó una sonrisa de todos con esa expresión suya alegre y con duende; Portugal, con su Flower Power y su estribillo simpático; Azerbayán, con su cantante vestida de Afrodita-latina y la melodía alegre e indefinible; Moldavia, con una canción que transmite un buen rollo impresionante; Malta, que me encandiló con esa balada hipnótica y dulce, y España, of course. Soraya estuvo magnífica, mejor que en ninguna otra gala. Afinó, se movió bien, nos hizo saltar a todos y, sobre todo, nos ha dejado un horrible sabor de boca al comprobar cómo países vecinos (Francia, Inglaterra) no nos daban ni un maldito punto, y cómo nos íbamos quedando a la cola salvados de la pifia quizá por los 12 puntos de Andorra o los 7 de Portugal. Muy triste.

No puedo evitar hablar también de algunas actuaciones bastante curiosas, como la de Croacia y el cantante drogado que gritaba algo así como "mi traaaancaaaa, mi traaanca"; los estertores de muerte y la grapadora gigante del cantante de Grecia, que se subió a una cinta mecánica de esas como las de los centros comerciales y se movía de un lado para otro rasgándose la camisa en plan pecholobo; las hermanas Armenias que casi le prenden fuego al escenario; la Rusa que mama; la melodía de los Bosnios, que parecía por momentos el comienzo de El Camino que Lleva a Belén con tanto tamborcillo; los Estonios y su canción sectaria que decía "whisky, la pulga, siégate, whisky la pulga"; o los Albanos, también conocidos como la Barbie, hombre disfrazado de condón de menta y los enanitos felices.

Destacable fue también la aparición de Miss Dita Von Tesse haciendo un estristis con el cantante de Alemania. Estuvo bastante comedida y elegante, como siempre, pero ni siquiera su colaboración ayudó para que las votaciones fuesen a favor de su canción... quedando muy poco por encima de nosotros en la clasificación final.

Tras darle algunas vueltas, creo que el motivo de nuestra pifia absoluta no tuvo nada que ver con Soraya, que sin duda no se merecía quedar tan abajo. Supongo que las extrañas votaciones de anoche (que hicieron historia, ya que el ganador doblaba al que iba en segundo lugar desde casi el principio) se concentraron tanto en los primeros puestos que no hubo un reparto justo. Aparte que el hecho de cantar en último lugar, como dijo don Urribarri en el debate posterior a la gala, no nos favoreció ya que la gente a esa hora ya tiene en mente a quien va a votar...

Aún así y a pesar de todo, los noruegos ganaron y se lo merecían. Su canción fue, hablando en plata, cojonuda. Que alguien me niegue que no se ha pasado la mañana cantándola, o que me diga que el chaval tiene un rostro olvidable. Aunque fuese un poco borrico y se cargase el arco de su violín, la canción que compuso para su ex-novia es realmente bonita. Creo que en Noruega dieron en la diana presentándoles para el festival, y por eso al menos estoy de acuerdo con su triunfo.

Pero en fin, que espero que Soraya se tome esta derrota como lo que ha sido: injusta, que no se desmorone y que en adelante siga dando lo mejor de sí misma. Porque a fin de cuentas, yo creo que fue una digna representante que no se mereció acabar con menos puntos que las Ketchup o Rodolfo Chiquilicuatre.

Os dejo con mi amigo el ganador y su cuento de hadas. Que tengáis buen domingo.







P.D: Por cier, by the way. Que alguien me diga de dónde han sacado al personajazo que dio los votos de Bosnia, por favor.

P.D.2: ¡¡Quiero que vuelva Urribarri como comentarista!!

15 mayo 2009

La noche es para Eurovisión

Cada día que pasa estoy más convencida de que somos marionetas. Simples muñecos del Destino, el cual guía nuestros pasos y nos conduce por los caminos por los que estamos obligados a deambular durante toda nuestra vida.

Hace ya nueve años, cuando yo era una tierna adolescente fan de Alejandro Sanz y Estopa, ahorré durante todo un verano con la intención de comprarme la entrada para el inminente concierto de Estopa que organizaban los de 40 Criminales en Málaga aquel año... con tan mala suerte que dos días antes de dicho concierto me robaron el bolso en un bar del centro. El bolso entero, con sus llaves, su movil, su cartera con dinero y, por supuesto... su entrada para ver a los de Cornellá.

Me pasé dos días llorando, porque obviamente no tenía pelas para volver a comprar la entrada y menos con tan poca antelación, así que podéis imaginaros mi careto de frutración cuando todos mis colegas me contaban cómo había sido el concierto...

El caso es que semanas después, contra todo pronóstico, me llegó una carta del Ayuntamiento diciendo que habían encontrado una cartera con mi documentación. Fui a buscarla resignada, consciente de que por lo menos recuperaría mi dni... y allí estaba, detrás de la tarjeta de crédito. Dobladita e impoluta: mi entrada para el ya pasado concierto de Estopa.

Tardé días en comprenderlo: la diosa Fortuna no quería que, por alguna misteriosa razón, yo fuese fan de Estopa. Por eso y para no tentar a la suerte, empecé a cambiar de gustos musicales y a escuchar Sober, Nickelback, Creed y demás grupos metal-pastel. Parece que funcionó, porque no volví a sufrir ningún atraco ni accidente sospechoso (quitando los provocados por la Maldición de mi Cumpleaños, claro).

Y así seguí avanzando en mi historia personal hasta hoy, cuando me duchaba pensando que es un fastidio que mañana por la noche me tenga que perder Eurovisión. Los sábados por la noche estoy dando clases de salsa, y por eso mañana me iba a ser imposible continuar la tradición eurovisiba y celebrar una mini-fiesta en casa con sangría y cachondeos varios para animar a nuestro país...
Pero entonces, al salir de la ducha, esta mañana resbalé haciendo la cama y me torcí la pierna. Me pasé casi quince minutos en el suelo, chillando como un gorrino moribundo y sin poder levantarme por causa del dolor.

Cuando por fin me incoporé y me di cuenta de que tendré que pasarme la tarde caminando como Chiquito, decidí que mañana no podré ir a bailar a menos que desaparezca el dolor.
Por lo cual, tras mucho cabilar, me pregunto: ¿qué extraño razonamiento hace el Destino para obligarme a ver Eurovisión? ¿Es una señal divina de que sin mi apoyo, Soraya no ganaría?

No lo sabremos nunca, supongo. Pero yo por si acaso mañana pienso tragarme el festival enterito, enterito. Y bailaré imitando a Soraya, y cantaré haciéndole los coros.

Que vete tu a saber, oye.

25 mayo 2008

Uno, el Brikindan

Bueno, pues ya está. Anoche tuvo lugar el esperado certámen de Eurovisión 2008, y todavía ando en estado de shock.
No sé si es por la cantidad de frikis reunidos que participaron o porque a pesar de los pelucones impresionantes, de los vestidos de Ágata Ruiz de la Prada, de los gallos al más puro estilo Loreto Valverde riendo... el resultado de las votaciones siga siendo completamente predecible.

Pero vayamos por partes, porque la gala se las trajo.
Ya nada más comenzar nos sorprenden con una canción que pretendía ser así como desgarradora, cantada por el... digo...la ganadora del año pasado. Ni fu ni fa, que digo yo, pero qué le vamos a hacer.

Empieza el embolao y nos sale Rumanía con dos en plan Pimpinela pero hablando raro.

Luego Reino Unido con un chaval morenito que no lo hizo mal, oye. Canción marchosilla y pegadiza... que se comió una mierda, finamente hablando.

Alemania fue representada por Barbie Malibú, Nancy Superstar, Stacey Tetasgordas y Jenny Gallito. Porque la Jenny desafinaba que daba gusto, tú. Me atraganté con la manzana de la sangría cuando le tocó cantar a ella y todo.

Entonces va y aparece una tipa representando a Albania que iba vestida ¡¡con una majestic heavy!! (CL, es decir, Chiste Lineage). En serio, eh, con su esmoquing con cola por detrás. ¿La canción? No me acuerdo.

Los de Bosnia eran raros, raros. Y ya tienen que ser raros para que yo lo reconozca, eh. Me daban entre pena y asquito... Ella me recordaba a la protagonista de Sweeney Tod, y él iba vestido con la Dc robe enteramente (CL). Cantaron (más bien chillaron) algo extraño; siento no poder definirlo de otro modo porque encima no entendía ni jota.

El cantante de Israel le moló a una de las amigas con las que vi el festival. Cito con palabras textuales: "es muy majete y la canción es bonita, me lo pido". Pues eso, primer hombre rifado de la noche.

Finlandia... en fin... no sé qué decir de unos tipos en plan Lordi cuya canción se titula "los hombres cabalgan". Les faltó añadir al final del título: "a las yeguas" para que tuviese mucho más carisma, ¿no?

Los representantes de Croacia me molaron un montón. No porque la canción fuese chula, (que ni me acuerdo, seguro que fue aburrida) sino porque eran dos cantantes bastante peculiares: uno me recordaba al de Compay Segundo, un viejete bastante curioso con su traje cubano blanco impecable y su bastón al viento. El otro era una mezcla del Padrino y el cantante de Café Quijano... nadie se lo pidió.

A Polonia la representó la sirenita después de meterse entera en Cola-Cao. No tengo más que decir.

Sale el turco, y lo primero que dice mi amiga de Sevilla: "ottia, ehte tío tiene dos gorilas abrazaos por cejas". ¿La canción? Normalita, así marchosilla.

Portugal: mujeres con vestidos vaporosos en plan boda gótica, y una cantante que parecía más bien la Gatekeeper de Dark elf. Me dieron ganas de pedirle que me teletransportase a Aden (CL)

Los de Letonia pensaron...¿y si nos vestimos de Jack Sparrow? Y así se presentaron al concurso todos con sus aretes, loros y parches, a ver si colaba. Pero nada, ni con Cacique.

La cantante de Suecia (otra que duerme metida en kanfor) cantó una canción bonita... pero lo estropeaba cuando abría mucho la boca y mostraba su dentadura equina. Aparte, no sé de dónde se sacó ese coro que parecían las de Azúcar Moreno en sus tiempos mozos, pero en fin.

El cantante de Dinamarca no sé que canción eligió, porque desde que salió me gustó y me pasé el resto de su actuación mirándole el culillo. Sin duda fue el "me lo pido" de la noche. (Creo recordar que su canción era marchosa, alegre y eurovisiva... nada más, sorry).

La pobre cantante de Georgia me recordó a un mimo que hay en las ramblas que se viste así mu raro. No voy a hacer chistes crueles, va. Su canción fue sosa, sosa.

Ucrania: wenorra enseñando cacha. Debo reconocer que tanto la puesta en escena como la canción estuvo bastante aceptable, y era marchosa y capaz de hacernos bailar a todos. Eso sí... comentario de mi amigo francés: "esta mujeg es una mama pollas".

El cantante de Francia llegó en el Papa Movil, y me recordó no sé si a uno de los Bee Gees o a Eugenio el de los chistes. Os podeís imaginar el tipo de canción que fue.

Con Azerbayán nos quedamos todos flipando. Debo reconocer que fue todo un espectáculo de tres minutos, y que si yo misma hubiese sido juez sin duda le habría dado 12 puntos (porque 13 serían pa mi Rodolfo, claro). La canción era extraña y sorprendente, y la representaron dos tipos disfrazados uno de demonio y el otro de kamael castrati (CL). Eso sí, acabamos un poco mareados porque el cámara no dejaba de dar vueltas alrededor de los cantantes, en plan Bruja de Blair...

Para representar a Grecia llamaron a Kalimero. O Kalimera, Kalomira...yo que sé como se llamaba esa mujer xD. El caso es que nada más salir me doy cuenta de que es clavadita a Carmen Alcaide, la presentadora de Tomate. En serio, eh. Le faltaba decir "quefuertemeparece". Pero bueno, la canción fue bastante buena, animada y con una puesta en escena aceptable.

Llegó el turno de España. Y bueno, ya sabéis, nuestro Rodolfo hizo lo que pudo y francamente pese a todo no me dio la sensación de que desentonásemos ni hiciésemos el ridículo, visto lo visto. Aparte, acabó el chiki-chiki y todos nos miramos pensando que hasta lo hizo mejor que en las anteriores actuaciones. Pero vaya, que no nos ilusionamos. Hicimos bien. (Por cierto, ya me podéis estar pasando el vídeo que grabásteis donde salgo toda emocionada bailando y gritando PERREA, PERREAAA)

Cuando le tocó a Serbia yo estaba en la cocina sirviéndome más sangría y sólo escuché de fondo la canción... y la verdad es que me parecía estar oyendo la banda sonora del Último Mohicano.

Nada más salir el cantante de Rusia, dijo mi amiga : "uy mira, como la Remedioh Amaya, dehcalzo". Y sí, era como la Reme... triste, triste. Una canción deprimente, un cantante arrastrándose por el suelo a pecho descubierto, un violinista empastillao detrás alumbrado por un foco cegador...y lo más deprimente de la canción: Gerard Depardieu con unos patines, dando vueltas alrededor del cantante todo el rato haciendo aspavientos con los brazos. Vale, no era Depardieu...según mi amigo el francés, se trataba de un campeón olímpico de patinaje sobre hielo... Y digo yo, ¿ por qué no sacamos nosotros a Fernando Alonso dando vueltas alrededor de Rodolfo con un fórmula uno? O a Gasol encantastando, no te jode. Eso es trampa.

Pero bueno, sigamos con Noruega, que me cabreo. La cantante noruega fue la chica más normalita de la noche, sin duda. Era algo así como la chica del tiempo, con esa ropa tan formalita (otra que se pasó con los rayos uva, eso sí) y esa canción simplona y pegadiza.

Y colorín colorado, los países se han acabado. Tras unas rondas de votaciones predecibles, aburridas, y tan sólo animadas por un presentador que se olvida del guión o de una pava que se equivoca en los dos únicos minutos de gloria de su vida, el resto fue más de lo de siempre: politiqueos varios y vecindades amigas. Creo que si España no fuese una península y estuviese rodeada de países otro gallo cantaría.
Eso sí, Andorra fue la que más puntos nos dio, (8 puntazos, oeee) así que ya sabéis: viajemos todos a Andorra. Vayamos a visitar sus ciudades o a comprar tabaco, pero vayamos.


Y finalmente ganó Rusia con sus patines, su cantante descalzo y su Stradivarius. Al final de todo volvieron a cantar y yo deseaba que por culpa de la barra libre que les ponen durante las votaciones el patinador se esmoñase de tanto ron, pero no pudo ser.

Y así, tras una gala caracterizada por la cantidad de frikis y elfas oscuras que representaron a sus países, me queda la sensación de que en esta edición España siempre será recordada por todos, para bien o para mal. Y eso mola.



Os dejo con los ganadores.

17 mayo 2008

Yo confieso

El biofrutas mola mogollón, lo beben en la China y también en Alcorcón,
dale biofrutas a esa rizosita, que el biofrutas la pone muy tontita.
Lo bebe la Amparo, lo bebe Manoli, lo bebe el Manuel y también la Loli,
lo bebe mi coche, lo bebe mi tito, lo bebe mi Choleitor moviendo el rabito...




Queridos lectores... tengo que confesaros algo. Yo, Bea la Rizos, soy ChiquiliFan.
Y estoy deseando que llegue la noche del 24 de mayo.

Porque Eurovisión nunca fue tan miserable ni me hizo reir a carcajadas, como ahora. Porque todos somos un poco Rodolfos y bailamos nuestros chiqui chiquis particulares en las noches alcohólicas. Porque ha conseguido que todos volvamos a tener ilusión con un concurso...
¡Viva el Brikindan y el Crusaíto!