Está claro que este va a ser un gran año.
Cierto es que me atraganté con la última uva en Nochevieja.
Cierto es que justo el día 1 pillé yo una gripe de las mias (permitidme que no dé más detalles) y que me he pasado la mitad de mis vacaciones en la cama, moribunda.
Cierto es también que hoy casi pierdo algún diente cuando saliendo del cine escuché a mi pocholo (que no tiene miopía y se supone que ve mejor que yo en la oscuridad) decirme que me agarrase a su brazo protector... justo antes de ver como tropieza escalera abajo.
Cierto es que la suerte vuelve a gastarme mil bromas hijoputas de las suyas...
Pero me da igual.
Si todo sale como tiene que salir, acabaré este año en un nuevo (y mejor) hogar, con más tranquilidad económica y mucho más bella y esbelta. Bueno, vale, lo de más esbelta igual no, que lo mío y las dietas es una batalla perdida :P
Pero ahí estamos, y palante.
Ea!