18 octubre 2006

Nouvelle Cuisine

Continuando con mi buen humor pasota de esta semana, hoy quiero hablar de una conversación que tuvo lugar ayer tarde en un Burguer King, mientras hacía tiempo para entrar a ver con Alberto el Diablo Viste de Prada (bastante recomendable, por cierto).
No sé cómo ni de qué manera, pero la conversación derivó en sacar a relucir esas curiosas preferencias culinarias que todos escondemos por temor a no ser aceptadas. Por ejemplo, me consta que hay gente que se zampa bocatas de atún con nocilla y se queda tan pancha... No, no arrugues el ceño, porque seguro que si haces memoria tú también encontrarás algo semejante en tu historial. Es algo natural, humano, y que nos recuerda que por encima de cualquier elegancia o moda o preferencia social está el instinto de supervivencia y que, aunque algunos disimulen mejor que otros, seguimos siendo meros animales que comen por necesidad fisiológica.

Lo confieso. Yo de pequeñita tenía que ser odiosa (ejem... ya no, ¿verdad? U_U), puesto que para comerme un simple petit suisse mi madre tenía que echarle paciencia infinita y perder toda una tarde conmigo. Era horrible comiendo, así que al final mi pobre omá se inventó una treta curiosa para hacerme comer: mezclar la comida con chucherías varias. Y así terminé devorando las lentejas con gominolas, las natillas con gusanitos y los petit suisse con bocabits. Y bueno... lo de las lentejas ya no me mola demasiado, pero os prometo que me dais una bolsa de bocabits y un petit suisse de fresa-plátano y me emociono ^_^

Venga, os toca confesar. ¿Cuál era (y es) tu extraño hábito alimenticio?




Por cierto... Omar, no me he olvidado de ti. Aquí te dejo una instantánea de la barbacoa a la que asistí el fin de semana pasado, con todo mi cariño xD


6 comentarios:

  1. Nunca he entendido cómo la gente puede mezclar Nocilla con todo. Es increíble, hasta con chorizo y mortadela.

    Yo lo más raro que he hecho ha sido comerme un bocata de macarrones a la bolognesa. Pero fue una mañana que llegaba un poco doblado a casa, jeje

    ResponderEliminar
  2. Con lo buenos que están los bocabits a pelo por diossssss xD. Bueno, yo queria autoconvencerme de que probar la carne picada cruda era un ritual tipico para todo bicho viviente pero... al parecer no lo es, asi que ahi queda, agradecería que alguien se solidarice confesando que tambien lo ha probado U_U xDDDDDDDDDDDDDD. POR CIERTO, un saludo a todos en mi primer comentario para este blog (que no primera lectura :P)

    ResponderEliminar
  3. Ya ayer te comenté cuáles eran algunas de mis mezclas favoritas, pero hoy voy a repetirlas (añadiendo algunas que no te dije) para deleite de tus incondicionales: sandía fresquita con queso curado, pan bimbo mojado en fanta de naranja (ésto lo hacía de pequeñito), bocadillo de gambas con mayonesa y patatas fritas, mero con kétchup (ésto a mi madre la repugna), etc. Aunque lo que no alcanzo a comprender es por qué te sorprendiste tanto al saber que mi cena habitual consiste en un bocata de pan bimbo, tomate frito, mortadela light y queso curado. ¿Desde cuándo la mortadela y el tomate son incompatibles? Ah, y una vez bebí colonia, pero creo que este post sólo se refiere a comidas.

    Y sí, muy recomendable la peli que vimos ayer. Sobre todo cuando vas a verla con alguien con quien te tiras toda la película criticando a los protagonistas xDDD

    ResponderEliminar
  4. Es que era muy puta, así en general ^_^

    ResponderEliminar
  5. yo es que soy muy normal... me comentaron el chorizo con nocilla, lo probé y no me parecio que estuviera malo.

    Yo es que soy muy clasico... lo más raro es mezclar nocilla con foie gras... o un bocadillo de patatas chips. Si es que soy aburrido hasta para eso

    sigues teniendo el mismo mail? asi podremos hablar con tranquilidad... aunque no aparezcas por msn

    besooooos

    ResponderEliminar
  6. Bocata de mantequilla con cacao (no es muy agradable teniendo nocilla)... pero no habia otra cosa en esos tiempos...

    Muy anonimo

    ResponderEliminar