Acompáñame a estar solo, a purgarme los fantasmas.
A meternos en la cama sin tocarnos.
Acompáñame al misterio de no hecernos compañía...
a dormir sin pretender que pase nada.
Acompáñame a estar solo.
Acompáñame al silencio de charlar sin las palabras,
a saber que estás ahí y yo a tu lado.
Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto,
tú en tu sitio yo en el mío como un ángel de la guarda...
acompáñame a estar solo...
Acompáñame a decir sin las palabras lo bendito que es tenerte
y serte infiel solo con esta soledad...
Acompáñame a quererte sin decirlo, a tocarte sin rozar
ni el reflejo de tu piel a contraluz...
A pensar en mí para vivir por ti;
acompáñame a estar solo.
Acómpáñame a estar solo para calibrar mis miedos.
Para envenenar de a poco mis recuerdos, para quererme un poquito
y así quererte como quiero...
para desintoxicarme del pasado acompáñame a estar solo.
Y si se apagan las luces, si se enciende el infierno.
Y si me siento perdido se que tú estarás conmigo
con un beso de rescate...
Acompáñame a estar solo.
Acompáñame a decir sin las palabras lo bendito que es tenerte
y serte infiel por esta vez...
Acompáñame a quererte sin decirlo, a tocarte sin rozar
ni el reflejo de tu piel a contraluz...
A pensar en mí para vivir por ti...
Por esta vez acompáñame a estar solo.
Tenía que poner aquí esta letra que lleva dos semanas poniéndome la piel de gallina. Quizá para vosotros sus frases no signifiquen más que ideas romanticonas, pero yo me he visto reflejada en ellas tanto que me asusta. Será que mi mente traviesa le dio significados nuevos a la voz de Ricardo Arjona...