19 febrero 2009

Más vale prevenir

Una vez conocí a un chico, llamémosle Lucas, con el que solía salir a comer o tomar un café de vez en cuando.
Cierto día me sugirió ir a comer a un restaurante chino muy bueno al que él había estado yendo desde hacía ya varios años. Los tallarines, me dijo, estaban deliciosos.

Llegamos y nada más entrar por la puerta, un camarero exclamó: "¡Joseeeee!, hola, bienvenidos!". Yo me giré pensando que no hablaba con nosotros, pero efectivamente el camarero oriental se paró junto a mi amigo y empezaron a charlar animadamente acerca del clima, del precio del pescado, de la playa.
A los pocos minutos nos sentamos en la mejor mesa, junto al ventanal, y dos cocineras salieron a darnos la bienvenida con su mejor sonrisa y volviendo a llamar Jose a mi compañero...

Cuando por fin nos quedamos solos, le pregunté a Lucas si por alguna extraña razón me había mentido y en realidad se llamaba Jose, o si tenía un nombre compuesto... A lo que él me respondió:

-Qué va. Creo que cuando les dije mi nombre la primera vez que vine, hace ya años, me entendieron mal y se quedaron con el nombre de Jose. Antes me parecía divertido, y ahora ya me da corte decirles que no me llamo así...






A veces, supongo, todos cometemos el error de dejar pasar el tiempo creyendo que siempre tendremos la oportunidad de rectificar.
Pero, ¿y si no la hay?

12 comentarios:

  1. ¿Pués no se enteró el otro día "el Dan Wate" de que yo no me llamaba Mary...?

    Caaaaarrrrrrrmeeeeeennnnnn

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  2. Si no la hay, te seguirán llamando Jose siempre, hasta que venga alguien y te llame Lucas.
    Entonces habrá disturbios y preguntas.
    Puede que la explicación sea coherente y salgas bien parado y todo sea comprensible.
    O también puede que no entiendan por qué ha estado tanto tiempo esa persona ridiculizándolo y engañándolo y acabe por vetarle el derecho a la entrada.

    Dependerá de la oportunidá, el malentendido y los carácteres, of course.

    Y ya.
    Besos.

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  3. En este caso, no creo que a los chinos les importe, me refiero a que si alguien entra y te llama Lucas, con decirle que tienes dos nombres... para qué vas a liarles más a los pobres...

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  4. jajajajajaja, creo que una vez escuché un caso similar xD

    pero bueno, si no te molesta que te llamen Jose... no pasa nada por no decirlo, porque te ríes y es una anécdota para los amigos xD

    además, hay situaciones muchísimo más graves, cosas que al no decirlas a tiempo, la pagas después... que unos chinos te llamen Jose es un mal menor xD

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  5. Efectivamente, Luismi, lo de los chinos es hasta entrañable... lo malo es cuando se trata de un problema-problema, que no sabemos cómo afrontarlo y somos tan cobardes de dejar pasar el tiempo, a ver si la Virgen de Lourdes nos echa un cable xD

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  6. El problema no está en dejar las cosas pasar, sino en que tarde o temprano alguien que te conozca te verá en el restaurante chino y te dirá: hombre lucas!!! y entonces la habrás cagado.

    Yo creo que rectificar siempre se puede, pero a medida que va pasando el tiempo se hace más difícil.
    Cuanto más subas, más fuerte será la hostia.

    Un besote con rizos

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  7. esto es como una bola de nieve, que se puede corregir cuando aun es pequeña... pero la bola crece... y nos aplasta

    Seguro que todos tenemos alguna historia parecida, no?

    Besoooos

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  8. Tantas veces, demasiadas veces, ocurre esto mismo, que no se puede rectificar ya, o que las consecuencias de hacerlo serían peores que seguir en la mentira...

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  9. Yo que tú le hubiera pedido el dni. En cualquier caso, lo mejor es no dejar pasar ni un sólo segundo. Si te llevas un castañazo, ya tendrás todo el tiempo del mundo para recuperarte, pero al menos ese tema estará zanjado. Es una de esas cosas que sólo se aprenden a las malas.

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  10. Yo creo que a veces no se rectifica porque piensas que nunca mas se volverá a dar esta situación. Y claro, cuando se repite, entonces empieza a darte palo el dcir "oye, que la primera vez ya te confundiste" :P

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  11. Laima Tupu Edes2/20/2009 12:03 p. m.

    Ya lo dice el refrán: vale mas ponerse una vez colorado que ciento morado. Mejor coger al toro por los cuernos, no? Aunque a veces sé que es difícil...

    Y ahora, el cometario jocoso: ¿nos vas a decir que has estado toda la vida haciéndote llamar Bea, cuando en realidad tu nombre es Pilu? :P

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  12. Has construido una fábula muy interesante.

    En este caso, que le llamen de una forma u otra es puraente anecdótico. Yo también conozco a alguien que lleva toda la vida llamándome Chelo en vez de Charo, y ya me da corte corregirle. Pero en otras ocasiones no damos importancia a una pequeña fisura en la pared de nuestra vida, hasta el día en que nos encontramos con una enorme grieta.

    Por eso es tan importante fijarse bien en esos pequeños detalles, en esos guiños que hace la vida de manera discreta y que a muchos les pasan desapercibidos.

    Sientes un tono extraño, chirriante, en una frase que te ha dicho un amigo y lo dejas pasar. Con el tiempo, el amigo te abandona. Si le hubieses preguntado a tiempo tal vez se habría deshecho el pequeño malentendido que dio pie a esa frase.

    Me ha gustado. Dices mucho en pocas palabras. Esas entradas son las mejores.

    Gracias por tu visita.

    Besos!

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