04 diciembre 2006

Una de cuentos

El príncipe azul se inclinó sobre Blancanieves y, extasiado por su belleza, acercó su boca a los delicados labios rojos de la princesa. Cerrando los ojos la besó con dulzura, sintiendo un cosquilleo embriagador en su estómago que hizo que sus rodillas temblasen. Era ella, su amor, lo que siempre había buscado. Ese angel de cabello azabache que había salido en sus sueños innumerables veces, la culminación de todos sus deseos.
Se recreó en el beso los segundos justos para notar cierto calor, cierta magia extraña que parecía inundar el rostro y cuerpo de la muchacha. Se incorpotó a tiempo de ver cómo Blancanieves murmuraba algo entre dientes y abría lentamente los ojos...
Los siete enanitos alzaron sus cejas y empezaron a reir a carcajadas de pura alegría. Todo el bosque rezumaba euforia, magia, ilusión, y el candor del los rayos solares acarició las mejillas ahora sonrosadas de la princesita que, volviendo en sí tras tanto tiempo de terrible encantamiento, se sentó en su ataud de flores silvestres. Parecía una rosa más entre tanta belleza, tan delicada y bella.
El príncipe le cogió la mano con delicadeza y, dedicándole una mirada repleta de amor y esperanza, dijo:

-Hermosa Blancanieves... estoy feliz de haber podido rescatarla del cruel sino que la fortuna le había reservado. Si me lo permite, me gustaría convertirla en mi esposa para así amarla y protegerla el resto de su vida. Juntos gobernaremos bosques y océanos, y prometo convertirla en la mujer más dichosa del reino.

Ella alzó una ceja, inexpresiva, y deslizando su mirada primero por la pluma del sombrero del príncipe, pasando por sus mallas ceñidas y más tarde dejándole a un lado para observar a los enanos, se echó hacia atrás su flequillo moreno y frunció el cejo.

-El sol está dañando mi vista; he pasado demasiado tiempo dormida...

Veloz cual guepardo, el príncipe alzó su capa para proteger los delicados ojos de su amada, pero ella apartó su brazo de un manotazo y exclamó:

-Por favor, aparte esa ropa de hortera de mi vista; debería matar a su estilista por vestirle cual payaso.

Él, estupefacto, susurró:

-Mi señora, ¿se encuentra usted bien?

-Perfectamente, gracias. -Dijo ella, poniéndose unas gafas de sol enormes- Eso sí, me da asco que me haya despertado alguien con cara de Gollum, pero bueno, tampoco es culpa de su merced... supongo que los enanos le habrán mareado toda esta semana con que venga o no venga a rescatarme. Está claro que los enanitos éstos no tienen ni idea de cuentos, y no saben que los finales felices, los productos, lo que verdaderamente triunfa hoy en día... ya no es el amor cortés. Pero en fin, para la próxima vez que rescate a alguien, déjeme darle un consejo... Sea diferente. Príncipes azules hay muchos, intente que yo le recuerde como el hombre que me rescató, no como el gilipollas que me besó. Por cierto... esos gorros los venden en el carrefour a 3 x 2... Me provoca usted urticaria, pero bueno... quite esa sonrisa de estúpido y ayúdeme a bajar de la pasarela...



----------------------------------------------------------------------------------
No me digáis que no mola Risto Mejide.




9 comentarios:

  1. (con acento argentino)
    Sepa usted, mi preciada dama, que tanto para mí, como para mi corte de enanitos, que tan gracilmente se prestaban a darle sus lecciones de canto, gimansia y danza, lo que de sus labios salga, entra por un oído y sale por el otro; pues tras esas gafas de sol se oculta su espantosa ignorancia del verdadero sentido de un rescate. Límitese a ser rescatada, y recuerde que este beso que tan sutilmente le dí, es como el germen que florece en cualquier árbol del bosque, y le hace crecer alto y fuerte siempre hacia el sol, enseñándo sus ramas y sus pajaritos gorgoriteantes. Es el corazón y el amor el que hará que el producto se haga grande y jugoso como una sandía en época de berberechos y granizadas. Por tanto, mi niña, siga firme y trabaje para que este amor cortés que con el beso le ofrecí salga adelante.
    --------------------------

    No me digáis que Kike Santander no tiene labia pa darle estopa al Risto (aunque se raje en el siguiente programa) :PPPPP

    ResponderEliminar
  2. No desesperes, Príncipe Azul, que lo verdaderamente importante en esta vida es tener charm. Blancanieveses hay a porrillo, ya encontrarás a alguna que no tenga problemas con la luz solar y que sepa apreciar tus buenos modales, tu romanticismo y tu gusto de gilipollas al vestir.

    PD: "No estás nominado, estás nominadísimo". Risto es mi puto ídolo.

    ResponderEliminar
  3. O_O xDDDDDDDD, en la vida, haciendo alarde de mi ignorancia, había leído nada del señor Risto (al menos siendo consciente de ello :P), pero desde luego esta hecho un piazo de hacha. Pa xurrarse xDDDD. Si Shrek 3 cuenta con su colaboración en el guión, razón de más para verla ^^. No hay mofa como la que hace uso de la realidad. Nunca te acostarás...

    ResponderEliminar
  4. Hay gente tan borde en OT??? :s normal q no entienda nada, menos mal q me avisaste, q pava mas borde xD

    Julio

    ResponderEliminar
  5. Si de niños, sobre todo las féminas, hubieramos leido tus cuentos el mundo sería mucho mejor pues nos dejaríamos de tanto aparentar...¡Ole tu imaginación!....
    -----------------------------------
    Por cierto, Risto me pone muchiiiiiisimo.... Ya me gustaría a mí probar su productooo....jejejeje

    ResponderEliminar
  6. obviamente el principe no era muy espabilado.. porke en serio.. yo si veo un ataud de crital llevado por 7 enanos en mitad del bosque... yo me escondo... ^^

    o eso o pienso k estan rodando la 2º parte de twinpeaks

    rondador de vuelta de todo

    ResponderEliminar
  7. Jejeje ya que quieres posteo en el foro de mi lider jijiji al final t casaras o no?? no me dejes a medias!!

    tranquilo julio es solo en el juego "¬¬ me lo huelo detras mia ^^

    ale felices reyes

    (eso se felicita???)

    ResponderEliminar