Otra de bodas

Hoy tengo una boda. Otra más. 
Se casa Rocío, una de mis amigas de toda la vida con la que fui al cole.

Después de haberme comprado vestido, zapatos, complementos varios, de haber ido a la peluquería, del regalo, etc... me he quedado más pobre que el sastre de Lucía Lapiedra.

Sólo espero que todas estas felices parejitas que se están casando últimamente y que tienen a bien de invitarme a sus enlaces (ojo, no me quejo, estoy feliz de que os acordéis de mí y de que me queráis cerca) se amen para toda la vida y no les de por divorciarse.

Porque como se divorcien dentro de un par de años pienso pedirles una indemnización por arreglos y restauraciones varias. Hombreya.


5 comentarios:

Lo que diga el espantapájaros dijo...

Juasjuas, lo mismo pienso yo!! Si se divorcian, que me devuelvan la pasta!!

Eingel dijo...

Eso, si no aguantan, exige el pago del seguro de desmatrimonio

Besoooooos

Jan Berg dijo...

Pos no te digo ná de lo que te queda.

Que después de las bodas, en un par de años, vienen los bautizos.

Y después, algunos años más tarde, los divorcios, reajuntamientos, segundas nupcias...

En efecto, la conclusión lógica es pensar que los amigos solo existen para arruinarte.

Doctora dijo...

Ayer escuché que la media de edad de los divorciados en España es de 45 años, pero sí, yo guardaría todos los recibos.

Fiebre dijo...

¡Uy! Te vas a forrar, te lo aseguro.

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