19 agosto 2009

Baboso.

Lo noto, es fácil darse cuenta. Nos hacemos viejos.
Sobre todo tú, puesto que tienes la suerte o la desgracia de caminar por la vida con el botón del foward del mando pulsado a máxima velocidad: trece años míos que son noventa tuyos...
Y lo notamos ambos, claro. Yo, porque te veo ir ya buscando los lugares más frescos de la casa para echarte tu siesta (que a veces se convierte en un sueño de dos horas) y tú porque cada vez escuchas menos y tienes la visión más borrosa.
Abuelete cascarrabias...

Todavía recuerdo el día en que dejaste de subir escaleras por primera vez: en diciembre, las últimas Navidades, cuando volví a casa para ver a mi familia y pasar cuatro días en Málaga. Llevaba meses sin verte, y una tarde te saqué a pasear entre mimos y sonrisas... Y entonces sucedió: llegamos a las escaleras del bloque por donde se sube al portal y tú te quedaste parado observándolas como si fuese el inaccesible Himalaya: no querías subir. Yo no podía creérmelo... te recordaba ágil, atleta. Saltando setos a la caza de gatos y palomas, cavando agujeros sin fin en la playa.
Pero ahí estabas, mirándome con ojos medio lastimeros, medio burlones que casi podían decirme "eh, nena, yo por ahí no tiro que me duele tó".
Y te sigue doliendo, cada día más. Tus patas ya casi no soportan el peso de tu cuerpo, sobre todo cuando hace frío, y cada día te parece más difícil y doloroso ir a dar tus paseos por el barrio. Tú, que eras el rey de las perras (y de los perros, you know) ahora prefieres más las tardes de mantita y sofá, aunque sea yo la que te tenga que subir y bajar con sumo cuidado.

Pero la edad te ha otorgado algo muy valioso: paz interior. A veces me da la impresión de que te estás volviendo medio zen, que has encontrado en la vejez algo así como tu buen karma espiritual y que ya pasas de todo: nada parece asustarte, como si ahora te enfrentases a las cosas con mucha más fuerza, a pesar de todo. Los petardos y fuegos artificiales que antes te aterraban no son más que un mal recuerdo... La lluvia, su olor (ese que odiabas), ya no altera tu sueño ni te hace retroceder cuando dormitas en la terraza; ni siquiera otros perros consiguen erizar el pelo de tu lomo, como antaño.

Eres un viejo sabio. Conoces la esencia de la vida: descansar, disfrutar, aprender. Y tú continúas aprendiendo (de eso estoy segura), porque te has hecho el rey de las corrientes de aire de la casa, de las mejores tardes para salir a tomar el sol al balcón. Del olor de las pocas comidas que ya estás dipuesto a comer, -sólo las más exquisitas-. De las mil y una formas de darnos pena y hacernos creer que necesitas ayuda y mimos constantes. De nuestro cariño. Te hartaste de cuidar de nosotros (el rey de la manada) y ahora has decidido que te vas a dejar querer.

Y lo haremos, claro. Algo me dice que éste va a ser tu último verano... y te veo de reojo observándome mientras tecleo, con esos ojillos tuyos serenos y casi casi humanos. Te me acercas mientras se me encoge el corazón y se humedecen mis ojos, paras mi mano con el hocico clavando tu mirada en la mía y casi pareces decirme que no me preocupe, que estás bien, que tú también lo sabes y te importa un huevo. Que eres feliz, y que eso es lo único que importa.

Te echaré de menos; ya lo estoy haciendo.
Y sé que si existe el cielo de los perros, tú también te acordarás de nosotros... tu familia pelona.


20 comentarios:

  1. El cielo de los perros debe existir, por supuesto.

    Se lo merecen solo por aguantarnos.

    Joder, que sensibilidad rezuma todo el texto, me has dejado con el corazón encogido, de verdad.

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  2. Precioso post, como siempre. ¿En el Cielo de los Perros dejan entrar a los canes gueis o eso es pecao?

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  3. Que bonito. Espero que te equivoques, y que su calma sea sólo que ha alcanzado ese momento de paz que todos los perros sabios consiguen... :)

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  4. Vaya texto, me he quedao aquí sobrecogío encima de la silla...

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  5. está bien, el seguirá su camino, tú seguirás el tuyo, y tendrás algo suyo dentro de ti

    Un beso dulce

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  6. :____(

    Lo he leido como 3 veces y sigue entristeciéndome igual, y más imaginando esa miradita que ya denota muchas primaveras.
    De todas formas, más que pensar en que al final se irá, debes disfrutar mientras esté : )

    :**

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  7. :_(

    Casi me hacés llorar! Que triste que es :(

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  8. Pues nada entre que estoy sensible y la preciosidad de entrada que has escrito se me han saltado las lágrimas.

    Un beso

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  9. Euximena: Eso espero, que exista. Porque mi Cholo se cuela allí de cabeza, que ha sido muy bueno :P Gracias por leerme.

    Anónimo, no me llores que ando sensible y acabamos los dos a moco tendido, ¿¿¿eh???

    A: En el cielo este, san Perro (el de la puerta) es guei.

    Manz: Si hasta se está dejando el mismo bigote que el señor Miyagui, tío :/

    Picomike: Bueno, sé que me he puesto muy sentimental, pero chico, es que le miro y me entra un no sé qué por el cuerpo queeee...

    Txispas: Gracias, linda.

    Eingel: Eso es lo que me tranquiliza: el pensar que ha tenido una vida estupenda, que ha sido feliz a su manera. UN abrazo gigante.

    Osc: Eso hago, que le pego al pobre unos achuchones que le dejo casi sin respiración XDDD

    Ange et démon: Lo siento, sé que me quedó algo triste. El próximo será más alegre, prometido :)

    Eriwen: Aysss... me alegro de que te haya gustado, aunque de algo de pena. Un besazo.



    Venga chicos, dejemos las tristezas atrás y vayámonos todos a la feria de Málaga, ¿hace? ;)

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  10. Jueeee, esto no se hace :___(

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  11. Pues ahora que se acabaron los mojitos, los ex, el Real y el Susum Corda (todos los años al final las mismas ganas que todo acabe jamía...)
    dedícale un tiempito al tierno pelúo.
    Eso que te llevarás, Rizosa.

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  12. Ayy que bonito!!
    Como estás cielo??
    Un post demasiado real, y los que tenemos perros y hemos perdido a alguno sabemos lo que se siente cuando se les ve mal...
    Un beso guapa y ánimos.

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  13. Por un momento pensaba que te referías a algún familiar (tu abuelo o algo así) y al final me sorprendí jaja. Que tierno texto. Me encanto encontrarte.

    Te sigo!

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  14. Ains, es que duele muy mucho, yo pasé por eso cuando se fue el Dani... pero bueno, me concentré todo el tiempo en él (como siempre :D ) y se hizo más llevadero por que no se van del todo ;)

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  15. Alguien que pasa por aquí de casualidad y que creo que me gusta el blog y también los "nicks cortos"8/23/2009 10:14 p. m.

    Muy conmovedor el post. Tambíen sé qué es perder un perro con el que has pasado mucho tiempo. Aunque ahora estés triste, con el tiempo recordarás los buenos momentos y las ocurrencias suyas :P

    Aunque no sirva de mucho consuelo, mejor que se despida por llevar mucho tiempo entre nosotros que por culpa de algún desalmado que lo atropelle, envenene, le clave un palo... (esto último, hecho verídico).

    Ánimo, y aunque sea desagradable, al principio llora su pérdida y luego alégrate por haber tenido ese perro al que sólo le falta hablar y que te ha regalado tantos buenos momentos :D

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  16. Alguien que pasa por aquí de casualidad y que creo que me gusta el blog y también los "nicks cortos"8/23/2009 10:16 p. m.

    PD: Quiero un mojito :D

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  17. Se me encoje el alma de pena leer estas cosas. Pero no seas alarmista...anselmochucho dejó de poder subir las escaleras hace 2 años ya...y todavía da guerra y alegría con su presencia. Pero, ay, la vejez no perdona a nadie. Eso si, han llegado a viejos con una vida feliz...es lo que a mi me consuela.
    Un abrazo, rizos

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  18. Fiebre: eso mismo pienso hacer, de hecho ya empecé esta mañana la sesión de mimos intensiva :P

    Mae: Tienes razón: los que tenemos perro lo sentimos de una forma diferente, ¿verdad? UN besote, linda.

    KI: Pues bienvenido seas :) Ponte cómodo... Y gracias por venir ^^

    Tony: En eso estamos de acuerdo: Mi Cholo no estará físicamente, pero su recuerdo me lo llevaré allá donde pase mis días :)

    El señor del nick cortito: Pues muchas gracias por tu comentario, me gusta ver que no soy la única que se pone tierna con estos bichos. En cuanto al mojito, pérate que saco la coctelera :P

    Anselmo: El mío no sé cuanta guerra más dará, pero desde luego ha tenido la vida de un marajá. Tiene hasta su propio sofá en casa :S



    ¡Un besote a todos, gracias por vuestros ánimos!

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