25 noviembre 2006

Tréboles de cuatro hojas

Nunca tuve mucha suerte. Y me refiero a la suerte de ser una de esas personas que siempre consiguen buena puntuación con los dados o las preguntas del trivial.

Cierto es que tampoco le he dado mucha importancia a mi "gafismo burlón", como yo le he llamado a lo largo de mi vida. A pesar del cachondeo general de mis amigos, qué mas da si voy ganando al ajedrez y al final la lío por culpa de mis despistes, o si quedo siempre segunda en todos los concursos. A pesar de que, además, en los exámenes siempre me pusiesen el tema que menos había estudiado, o que al ir a comprar por fin esa ansiada chaqueta para la que tanto he ahorrado no quede ninguna de mi talla en toda la ciudad. No importa si preparo con esmero unas vacaciones y al final me pongo enferma el día antes de partir. Por muchas veces que haya puesto toda mi ilusión en algo, para ver después cómo se derrumbaba a mis pies.

Total, qué mas da. No me falta de nada; tengo una familia que me soporta, unos amigos que me aprecian y un perro monísimo. Trabajo en lo que me gusta y no tengo problemas económicos. Tengo dos brazos, dos piernas, una nariz monísima y una melena Pantenne. Cualquiera podría decir que no puedo quejarme y es cierto, jamás me quejaré de esta vida que me he construído.

Pero por favorrrr... sin pecar de egoísta... tan sólo necesito un poquitín de buena suerte. Aunque sólo sea por esta vez.

5 comentarios:

  1. No todo sale a la primera en este mundo, pero la persistencia lo es todo, y quizás no se deba juzgar a la suerte para bien solo cuando nos deja llegar los primeros en todo y con victorias consecutivas e interminables. La suerte es tener la oportunidad de poder intentar, y, al menos para mí, es más valorable el desarrollo que el resultado, lo importante es llegar; hay que estar satisfecho con lo que se hace, y no desistir... no ganar en un juego de mesa no tiene nada que ver con ganar en la vida.

    En cualquier caso, toda la suerte del mundo, y todo el apoyo existente. Beso.

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  2. Hace poco leí algo que me gustó:
    Un buen día una profesora llena un gran tarro con pelotas de golf, y le pregunta a sus alumnos si estaba lleno o vacío. "lleno" contestaron. Entonces el profesor cogió un montón de canicas y llenó los huecos libres, y volvió a preguntar. Los alumnos respondieron nuevamente... "lleno". Hizo lo mismo con arena y luego con café, hasta dejarlo totalmente lleno.
    Bueno, pues el frasco es como la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes: la familia, los amigos, la salud, aquél que te quiere; las canincas son otras como el trabajo o la casa.La arena son las pequeñas cosas. Si llenaras el tarro con arena primero no quedaría espacio para las realmente importantes. ¿La suerte? la suerte sólo sirve para esas pequeñas cosas sin importancia... las otras, las verdaderamente importantes (la familia, los amigos, el amor) se consiguen con el esfuerzo y el caracter de uno mismo. Vales demasiado, y tarde o temprano las cosas que necesites te irán llegando. Un besote wapa.

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  3. ¿Harta de no ganar al Trivial, quizás?

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  4. Esa pequeña oración también la he repetido en más de una ocasion... yo tampoco tengo mucha suerte, o quizas sea que no he sabido buscarla. Hasta el punto que tengo una camiseta verde de la mala suerte... y sigo poniendomela esperando que un dia le cambie la suerte

    Si puedo darte un poco de energía positiva... haré lo que pueda (no esperes milagros).

    Eso si, la suerte la tienen los que tienes a tu alrededor, porque ellos podrán ver tu sonrisa.

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  5. Es verdad eres una despistada... porq te ha faltado poner en aciertos "conocerme en persona" B-)
    No puedes quejarte Bea, no siempre se puede ser el primero, siempre tenemos nuestras cosas por superar pero... en lo fundamental no tienes pegas ^^

    Besos!!

    Julio (menos anonimo q otras veces)

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