27 mayo 2010

Viajamos contigo.

Martes 25 de Mayo de 2010. A falta de tres días para su viaje a Madrid y tras múltiples intentos fallidos tratando de imprimir sus billetes de tren desde la web de Renfe, aquí servidora opta por llamar al teléfono de atención al cliente.

-Renfe, buenos días, le atiende Alfonsina, ¿en qué puedo ayudarle?
-Pues mire usted, Alfonsina, es que he comprado unos billetes por internet y no consigo imprimirlos, le doy al botoncito pero no sucede nada.
-Dígame su número de localizador, por favor.
-El tal y cual. Me llamo Beatriz Biofrutas.

Un minuto de silencio en el que la escucho teclear...
-Ah, sí, usted es doña Beatriz. 
-Aham... -empiezo a mosquearme- ¿sabe cuál es el problema?
-Puesss...  

Otro minuto de silencio que termina con la vocecita de la buena mujer:
-¿Cuál era su problema, Beatriz? ¿Que no puede imprimirlos?
-Efectivamente,  Alfonsina. Como ya le he dicho, le doy al botón y no imprime.
-Hmm... puesss... esto es que la web está mal, eh. 

Me armo de paciencia, esperando otra respuesta posterior que ilumine mi angustia y me resuelva el problema... y al recibir de nuevo silencio al otro lado de la línea, concluyo:

-Perdone, ¿podría imprimir los billetes en la estación?
-Ah sí, hay máquinas.
-De acuerdo, muchas gracias.

Y cuelgo, turbada.



Hoy. Me despierto con una mala noticia: huelga de Renfe para mañana viernes 28. Pienso que puede que mi tren no salga de la estación y casi me da un yuyu porque estoy muy ilusionada con mi finde friki y eurovisivo, así que miro en la web de RENFE los trenes cancelados y, por si acaso, llamo ipso facto al teléfono que ya me conozco bien rezando por no tener que hablar con Alfonsina.

-Renfe, buenos días, le atiende Paca. 
-Buenos dias, Paca. -bieeeeen, es otra mujén.- Le llamo porque mañana viajo a Madrid desde Cuenca y aunque acabo de comprobar en su web que mi tren no está cancelado, me gustaría confirmarlo.

De nuevo el sonido de un teclado al otro lado,  y Paca se pronuncia:

-¿Está usted delante del ordenador?
-Ehhm...pues sí. -¿me va a preguntar lo que llevo puesto o qué?- Estoy viendo su página web.
-Vale, pues donde habla de la huelga, ponga ahí su localizador.

Frunzo el ceño, porque acabo de decirle que todo ésto ya lo he hecho... pero decido darle una segunda oportunidad a mi amiga Paca, a ver si me cuenta algo nuevo y me estoy adelantando.

-Ya está, me dice que mi tren no sufrirá cancelaciones ni retrasos.
-Pues eso es todo, buenos días y gracias por viajar con nosotros.





Estupefacta, me hallo. ¿Por qué narices no tengo trabajo?

25 mayo 2010

Día del Orgullo

Ser friki significa pertenecer a una comunidad amplia, sana y divertida.
Significa sentir pasión por nuestros hobbies, disfrutar de las pequeñas cosas que hacen nuestra vida más amena y saber encontrar nuevos significados y sentidos a lo mundano.
Es conocer mucho más, tener ganas de aprender día a día y ampliar horizontes.
No perder la capacidad de sorpresa, conservar esa curiosidad casi infantil que permite engrandecer cualquier emoción. Seguir siendo un poco niños, conscientes y orgullosos de ello.

Ser friki quiere decir ser perfectamente capaz de entablar conversaciones acerca de política, informática, fútbol, geografía, historia, cómics, videojuegos,  música, arte, cine y televisión con el mismo interés y asertividad.
No conformarte con las normas, con lo establecido, y hacer uso del sentido común y (sobre todo) del humor para cambiar el mundo gris que nos rodea.

Ser friki significa estar al día con respecto a las nuevas tecnologías, a los avances que se dan en nuestro entorno. Es adaptarse a los cambios, al fin y al cabo. Renovarse y aplicar las ventajas del mundo 2.0 en nuestro mundo propio para hacer nuestra vida un poco más fácil.

Ser friki implica valorar lo que de verdad importa: pasar una tarde de charla con los amigos, reírte a carcajadas con ellos disfrutando de un buen debate sin necesidad de emborracharte cada noche ni llevar ropa de marca para verte bien. 
Implica no conocer el aburrimiento ni necesitar nada más que tu imaginación para divertirte.

Ser friki te convierte en distinto, pero no en raro. Las diferencias nos hacen mejores y más fuertes y sabemos que es positivo no seguir a las masas.

Y por último, ser friki te ha enseñado a reirte de ti mismo y a jamás reírte de los demás. Por todo eso, y después de haber visto cómo en Antena 3 se mofaban del mundillo friki confundiéndolo con el mundo freak y tachando de frikis a Paco Porras y Yola Berrocal (entre otros), me pregunto: ¿quienes son los freaks, visto lo visto?




                                     Gracias por no dejarme usar el paint para estas cosas, Al. XDDD


24 mayo 2010

The end

Podría hablar del final de la gran serie que nos ha dejado huérfanos esta mañana.
Podría contaros cómo me he sentido, lo decepcionada que me quedé durante los primeros dos minutos sin LOST y en esas enormes lagunas e incógnitas que todavía tengo acerca del argumento, pero...

no lo voy a hacer.
Porque para mí siempre será GRANDE, al fin y al cabo. Tanto tiempo de amistad no se puede acabar por culpa de un malentendido, igual que tampoco dejan de gustarme las pipas tan sólo porque la última del paquete sea la pipa amarga.


Para los que necesiten más explicaciones, os dejo este genial enlace. 

See ya in the X, brotha.





19 mayo 2010

Cuestión de tamaño.

Pasada ya la media noche, me gusta ponerme a ver la tele con auriculares cuando me meto en la cama y trato de dormir. El sonido de fondo de programas como La Noria o Salsa Rosa hace que me quede profundamente dormida, ayudándome con los problemas de insomnio.

Pero anoche sucedió algo que me hizo dar un brinco en la cama y abrir los ojos como platos: contemplé horrorizada el anuncio del Jes Extender, tu alargador de pene más eficaz.


No podía dar crédito a lo que veía: un aparato de hierros que se coloca en el pene durante horas y que te lo estira y retuerce como si fuese un fuet. Al poco tiempo, decían, lo tendrás visiblemente más grande y lozano.
Para darle más credibilidad al asunto sacaban a un hombretón diciendo lo mucho que le había cambiado la vida después de usarlo, y justo después una mujer con cara de lerda sonreía y decía: "uy, a mí no me importa lo que digan por ahí... a mí me gustan grandes".
Pues muy bien, señorita. Horas y horas de explicaciones femeninas tratando de calmar a los machos para que entiendan que el tamaño no importa, y llegas tú y lo mandas todo a tomar por saco.
Encima la tía no se cansa, y sigue diciendo: "con Jes Extender nos llenaréis más, lo pasaremos mejor y nos dolerá menos la cabeza". WTF! Pero vamos a ver, primor... si lo que quieres es que te rellenen sin más se me ocurren mil remedios groseros que no voy a explicar en mi blog, que es muy fino, pero por lo que no pienso pasar es por lo de que nos dolerá menos la cabeza... Te dolerá menos a ti, bonita. No todas las mujeres seguimos usando esa excusa triste y miserable, porque gracias al cielo hoy en día nos da mucho menos corte hablar de lo que necesitamos, de lo que nos gusta y, sobre todo, de lo que no nos gusta.

Por favor, que alguien retire anuncios como este de la tele, porque lo único que consiguen es continuar haciendo dudar acerca de la importancia de cosas que no la tienen y fomentando "cualidades" que a las tías nos importan un pimiento. ¿Por qué nadie ha creado todavía el Cariño Extender? ¿Dónde se puede comprar el Respeto Extender? Con eso sí que nos llenarían más y estaríamos todo el día cual gatas en celo.

17 mayo 2010

Pafuera telarañas

Hoy voy  a ser valiente. Ea.
Pero dejadme que empiece por el principio...

Hace algunos años un amigo me presentó a su hermano por el msn. Me dijo que era un tío estupendo y que quizá nos cayésemos bien... así que bueno, no perdía nada por charlar con él un rato y ver qué pasa.

Y pasó que el hermano en cuestión era un buenorro impresionante, de esos que no se sabe si salen de un gimnasio o del Olimpo. Además parecía inteligente, fíjate tu,  así que yo desplegué todo mi abanico de seducción:  cambié inmediatamente mi imagen del msn por la más sensual y sersi de mi repertorio, empecé a usar mis genuinas tácticas rubias (pedone usté, Fle: es para que todos me entiendan :P) de hacerse la tonta y saqué a relucir mi pavo más entrañable.
 Al final con la tontería hubo feeling, pareció que yo le resulté interesante y me invitó a tomar algo por ahí.
Fue una noche estupenda en la que pensé que había conocido al tipo de mis sueños. Carismático, intelectual, guapo y friki: todo en uno. Así que al día siguiente cuando vi a mi amigo, (su hermano) conectado en el msn fui rauda y veloz a cotillear qué impresiones le había dado el Adonis sobre mí. Y él, diplomático como nadie, me soltó sin vacilar: "jajaja pues me ha dicho que le has caído genial y que le gustas mucho. Que este verano has comido más hamburguesas de la cuenta, pero que lo suples con tu belleza interior".
Toma ya. Y se quedó tan pancho, eh. Yo me quedé planchada, ya os podéis imaginar, y traté de cambiar de tema como pude mientras sentía que se me caía el alma a los pies.
Pero no me repuse de aquello durante mucho, mucho tiempo. De hecho al Adonis no volví a cogerle el teléfono, (y me llamó algunas veces más) y a su hermano lo puse en no admitir porque no soportaba la vergüenza. Ya sé, ya sé que está mal, pero me sentía estúpida y miserable, así que corté por lo sano. Ah, y corté también con las patatas fritas y las hamburguesas, claro.

Sobra decir que odié a aquel tiobueno durante años. Le culpaba de todos los males del mundo cuando, ahora me doy cuenta, no tiene culpa de nada. Si acaso su hermano,que tuvo la delicadeza en el culo. Pero él no.

Y es que, (de esto trata mi post de hoy) NO SE PUEDE GUSTAR A TODO EL MUNDO. Intentarlo es inútil, puesto que por muy guap@ que resultes para algunas personas, seguro seguro seguro que hay alguien que le pone pegas a tu atractivo personal y que no ve ese carisma que intentas mostrar.

Y yo me he pasado la vida tratando de gustar: jamás he hablado en este blog ni en ningún otro sitio de las veces que me han dado calabazas, quizá tratando de parecer menos miserable. Tan sólo publicaba las fotos en las que salía bien, incluso cuando claramente no era yo misma en ellas. Quitaba las etiquetas de fareborn de las fotos de mis amigos si no les daba el visto bueno antes, y me empeñaba al máximo en resaltar mis cualidades para que nadie se fijase en mis defectos.

Y todo, ¿para qué? ¿Para que te nombren miss Internet? ¿Para que miren tus fotos con envidia, sin saber que hay más photoshop que en las fotos de la Obregón? ¿Para que tus colegas, que te conocen de toda la vida y te han visto con la cara llena de granos y ropa de los 90, te digan que estás mejor ahora que nunca?

Intentar agradar a todos te convierte en un esclavo de tu imagen: nunca te relajas, siempre debes estar alerta para maquillar lo que no te gusta y observar muy atentamente a la gente y sacar conclusiones de sus reacciones. Vives obsesionado con la ropa que te sienta mejor, y te cabreas muchísimo cuando no consigues el look que crees que necesitas. Te comparas continuamente y de forma inconsciente con los demás, llegando a sentir una envidia tremenda de aquellos que se llevan más miradas que tú.
Y lo peor, lo más horrible de todo, es que hagas lo que hagas seguro que hay gente que creerá que estás gord@, que eres fe@, que no le gustas.  Y es lógico y normal: a mí no me atrae todo el mundo.


Por todo eso y mucho más, amiguitos, hoy estoy aquí para exorcizar demonios y soltar toda la rabia que llevo dentro: ESTOY HARTA DE SER LA MÁS HERMOSA. Así que nada, a tomar viento:


 Pues ya está. Ya no tendré que volver a estar pendiente de si me etiquetan o no, de si salgo bien o no. A quien le guste, perfecto, y a quien no que se compre un mono y le ponga rizos.

Fiú, que tranquila me he quedao, chati.