06 diciembre 2011

Bebe, la prensa y los fans

Yo nunca fui fan histérica de nadie cuando estaba en el colegio. Ni de los actores cachas de Sensación de Vivir, ni de Alejandro Sanz, ni de los BackStreet Boys.
Cuando me preguntan cuál es mi cantante favorito, nunca supe qué decir. Porque una cosa es que tenga canciones favoritas, música que me haga sentir y que toque la patata... y otra muy distinta que idolatre al que las canta como si fuese mi primer biofrutas del día o mi príncipe azul.

Supongo que bajo algunas circunstancias tengo muchos pájaros en la cabeza, pero en otras ocasiones creo que soy demasiado realista. Y con los actores, actrices y cantantes, siempre me ha pasado igual: no soy capaz de dejar de verles de igual a igual, por muy buenos que sean en su trabajo. Yo también soy buena en mi trabajo y nadie pone mi foto en la carpeta del cole. Y mira que estoy tremenda.

Hoy se ha hecho bastante popular en las redes sociales una noticia que me ha hecho sonreír: Bebe saca nuevo disco y la lía en la presentación-rueda de prensa. La gente se escandaliza porque la tipa se ha mostrado ególatra, soberbia y maleducada... pero vamos a ver, ¿por qué no va a hacerlo? Si ella es ególatra, soberbia y maleducada, a mí me parece muy bien que se muestre tal y como es y sea auténtica en todo momento. Me cae como el culo, claro, pero ese deje kinki y esa forma estúpida de responder a los periodistas no me sorprende en absoluto. ¡Ella es así! Lo siento, fanses de Bebe, pero vuestra cantante favorita es una mujer de carne y hueso y, además, subnormal profunda.

A mí me gustaba su música, todo sea dicho. Me bajé compré un cd suyo y todo. Pero a partir de ahora no creo que vuelva a escuchar ninguna de sus canciones sin imaginármela con el cigarrillo así de medio lao en la boca, despatarrada en el escenario y soltando hijosdeputa a diestro y siniestro.
Igual que cuando mis amigas me hablaban en la universidad de lo buenísimo que estaba Bon Jovi yo no podía evitar imaginármelo sin afeitar, en calzones (sucios) y oliendo a tigre... soltando un eructazo enorme después de beber  un buche de cerveza.

Yo no sirvo para fan. Como mucho, puedo llegar a admirar a determinadas personas. Y ya me cuesta, eh. Ya me cuesta.




02 diciembre 2011

Nada es lo mismo

A veces, Fortuna se pone tontorrona y no nos explica bien las cosas. Será porque cuando lo sabes todo es difícil ponerte en la piel del otro y empatizar con su ignorancia, claro, así que ella se limita a hacernos "zas, en toda la boca" cuando menos lo esperamos y sin una explicación que nos ayude a entenderlo.

Pero el hecho de que no lo comprendas no quiere decir que estés hundido en la miseria. La vida sigue su curso estés al loro o no, y aunque todavía no lo sepas... la mayoría de las veces todo va a mejor. 

Esto va para ti, y deseo de corazón que añadas las piezas del puzzle que te faltan muy prontito. 



Nada es lo mismo

                             La lágrima fue dicha...


Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.


¿A qué llorar por el caído
fruto, 

por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?
No es bueno repetir lo que está dicho.


Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:
Nada es lo mismo.


Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.


(Ángel González)




01 diciembre 2011

Queridos Reyes Magos, III

Este año he sido muy buena, teniendo en cuenta cómo me he comportado otras veces xD
Por tanto creo que me voy a dar el gustazo de pediros cienes y cienes de cosas, ¡que por pedir no quede!
Luego ya vosotros veis lo que me podéis regalar y lo que no, que ya sé que hay crisis y que la cosa está mu mala :P Además os mando esta carta con tiempo, para que no os quejéis.
Veamos. Me pido:


-Un trabajo. Y no pido mucho eh. Quiero un trabajo normalico, sin mucha responsabilidad, con un sueldo mileurista y jornada completa. Si de verdad que no pido demasiado, jo. Como dice tito Isma, 

"Podría ser cartero de Neruda,
pescador de estrellas, navegando en la luna,
piloto de cometas, explorador de abismos,
quizá recolector de gotas de rocío."


-Quiero salud, y que los próximos análisis digan que estoy mejor. Aunque me haya portado regular con esto de tener que caminar todos los días, ejem.

-Esta bufanda de Metroymedio Desings, en morada. Pero como creo que en morado no puede ser, también me molaría en negro :P No sé si conocéis a SupersonicGirl, pero hace unas cosas con sus propias manitas chulísimas.

Bufanda de Metroymedio Designs



-El Skyrim para PC. Tras algunos intentos fallidos de volverme pirata y bajármelo así de gratih, creo que mejor si lo tengo original. Seguro que se escucha el sonido y todo xDD

-Bombones de cereza con licor. Que nunca me falten.


-Un vestido negro elegante que me quede bien y que me tape el culo por lo menos. Parece ser que este año los vestidos estrella son esos que tienen la costura de la cintura casi debajo de las tetas, y que te llegan nada más que al principio del muslo. Parecemos barbies con ropa de Chabel, las de mi quinta lo entenderán.

-Crema hidratante facial Sorbet pro-jeunnese no se qué, de Dior. Me la compré solo una vez en el Cortinglé, hace tiempo, y es la mejor crema hidratante que he tenido nunca. Ahora vuelvo a tener la piel de la cara cual serpiente, por culpa del frío, pero esta es una crema cara que no me puedo permitir. Estiraros, va.

- Un bolso mono, para salir de noche, pero en bandolera. Mucho más cómodo que los bolsitos pijos de mano o con asas enanas, que se te van cayendo por ahí de bar en bar.


-Seamos solidarios. Quiero que os adelantéis y que les traigáis un cupón premiado de la loto de Navidad a mis padres y otro a mis amigos que estén en paro y/o sin un duro, en general. Para que todos podamos comprarnos casitas junto a la playa y así tenga yo dónde veranear. Lalala xD
Yo no quiero uno, puesto que ya iré bien servida con lo del trabajo. Que yo soy una mujer hecha a sí misma y tal  xDDDD


-Quiero un bastón de esos chachins de firelands del Wow para mi druida. Este

Aguja de Dolor Escarlata
-Quiero que dejen de emitir el anuncio de la sopa y el niño bailarín. Por favor, me da miedito.

-Quiero ganar el concurso de los 20 blogs de este año. Ya sabéis, no es sólo por el dinero: necesito fama y reconocimiento virtual gracias a mi blog xD



Y ya no sé qué más pedir. Jo, si es que una no es nada caprichosa :P

26 noviembre 2011

Jóvenes

Os voy a confesar una cosa: en ocasiones... veo adultos. Hay días en los que me da por sentarme a escuchar conversaciones ajenas (padres, tíos, primos mayores que yo, amigos de mis padres) de esas que tratan sobre los jóvenes de hoy en día. Es un tema recurrente cuando se tienen ganas de rajar, como la política o el fútbol o Belén Esteban.
Lo que pasa es que con Belén Esteban todo lo malo que se pueda decir sea probablemente cierto, pero con los jóvenes... no. Porque son muchos, y no todos iguales.

Decían mis padres una vez que los jóvenes no se enteran de nada, no tienen interés por aprender, no están en el Mundo. Que ellos con 20 años luchaban por lo que querían, que leían más, que difrutaban de forma más sana que haciendo botellón.

Y yo lo único que puedo pensar es que, escuchando eso, los ignorantes que no tienen interés por aprender son ellos y que todos olvidamos muy rápido quiénes fuimos cuando nos hacemos más viejos.
Porque yo conozco jóvenes de entre 18 a 30 años que se enteran de todo mucho antes que mis padres. Que están acostumbrados a moverse en redes sociales y que, con sólo un par de clics, inundan la pantalla de su iphone de la más rabiosa actualidad. Jóvenes que crean actualidad en sus blogs, en sus foros, en sus artículos para periódicos digitales.

Yo conozco jóvenes que tienen mucho interés por aprender. Que estudian una o dos carreras a sabiendas de que van a terminar trabajando en el McDonalds de todos modos. Que tienen 20 años y dominan 3 idiomas. Que están al día, que son capaces de evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos, y que nada más salir un nuevo gadget al mercado corren raudos a informarse para saber de qué manera podrían sacarle partido y hacer así su vida un poco más fácil y su trabajo más eficaz. Jóvenes que trabajan de becarios en empresas explotadoras eternamente, con un sueldo miserable y haciendo casi todo el trabajo duro. Jóvenes innovadores, que crean ideas de negocios. Jóvenes a los que se les exige que sean emprendedores, pero no se les da medios para serlo. Jóvenes preparados para comerse el mundo que tienen que irse a otras ciudades o países para seguir aprendiendo, evolucionando, creciendo... porque aquí no pueden hacerlo. Jóvenes que no le tienen miedo al cambio.

Yo conozco jóvenes con los pies en la tierra. Chicos y chicas conscientes de lo duro de ese futuro que les han legado, y que aún así siguen luchando.  Jóvenes que se indignan, que ejercen su derecho al voto, que se expresan en voz alta, que alzan su voz cuando otros deciden por ellos sin preguntar. Jóvenes que prefieren abordar con sentido del humor temas muy serios que, de otra forma, habrían terminado por consumirles. Jóvenes que se intentan rebelar y sufren cuando les imponen el plan Bolonia, porque piensan que cuando algo es bueno no hay que cambiarlo. Jóvenes que tienen amigos en Japón, en Noruega, en Alemania, y que saben de primera mano lo que ocurre al otro lado del Planeta. Jóvenes que ya no piensan en homosexual, negro, moro, lesbiana, ateo... sino en personas. Jóvenes que no critican lo diferente, sino que tratan de aprender y adaptarse.

Yo conozco jóvenes que van al teatro por puro placer de viernes noche. Que devoran libros (en papel o en formato digital, pero libros al fin y al cabo) y se siguen emocionando con el tremendo final de la saga que estuvieron esperando durante años. Jóvenes que se reúnen para ver cine clásico y quedarse después charlando sobre la película durante horas.  Chavales que  siguen durmiéndose cada noche con la radio puesta, como hacía mi abuelo.
Chicos y chicas que no necesitan beber para pasárselo bien, pero que aprecian el calor de una cerveza con los amigos en el pub de siempre, los martes por la noche, jugando al trivial y arreglando el mundo. Que juegan a videojuegos, sí, pero siempre con colegas a los que poder chillar de un dormitorio a otro.  
Jóvenes que bailan, que cantan en coros y en karaokes, que ríen a carcajadas, que trafican con música, tarta y chocolate, que hacen deporte, que se van de picnic los sábados para disfrutar del sol y la naturaleza, que se graban expresando sus ideas para compartir un pedacito de su mundo en Youtube, que juegan al billar, que buscan la receta de la hamburguesa perfecta, que convierten un piso helado y gris en un lugar acogedor donde me encanta perderme, que se ensucian las manos cocinando, que forman grupos  y tocan instrumentos, que van por ahí coleccionando chapas para hacer pulseras, que saben reírse de ellos mismos y que no tienen sentido del ridículo. Que son capaces de apreciar el encanto de lo simple y de disfrutar al máximo cada segundo de su juventud, conscientes de que esos momentos no se repetirán.

Yo conozco a  Alfredo, a Jessi, a Alicia, a Sergio, a Ana, a Jorge, a Migue, a Jose, a May, a Diego, a Alejandra, a Helena, a Ángel, a Miguel, a Paco... y cada día que pasa me siento más orgullosa de ellos.

Ojalá todos esos que critican a los jóvenes de hoy en día también les conociesen porque, (quién sabe)  puede que ellos también les pudiesen enseñar cosas o que, incluso, les recordasen a alguien.

24 noviembre 2011

Espaguetis

Anoche me preparaba yo espaguetis para cenar y traté de recordar la receta con la que me los hacía mi abuela hace muchos años, cuando yo era niña y mi madre me llevaba a su casa a comer los domingos.
Me concentré, y  con mi imaginación portentosa y tirando de memoria casi pude volver a olerlos, saborearlos. Y a pesar de prepararme mis espaguetis tal  y como ella lo hacía, el resultado final fue delicioso... pero diferente. 

Han pasado más de veinte años y todavía no he conseguido que mis platos de pasta sepan igual.

Son estos momentos en los que me doy cuenta de que la echo de menos. Pequeños detalles, recuerdos que me vienen a la mente de golpe cuando estoy ocupada haciendo algo y menos me lo espero. 
Yo tenía 12 años cuando ella murió, y aunque el tiempo siga alejándome cada día más de la época en que ella formaba parte de mi vida, su legado sigue aún vigente y mantiene vivo ese recuerdo que, aún hoy, me hace sonreír. 

Me pregunto si yo aportaré algo a la vida de alguien de esa forma, cuando muera. Si dentro de mucho tiempo alguien se acordará de mí cuando vea ovejas, cuando intente rizarse el pelo o cuando pretenda preparar arroz a la Bea, sin éxito.
Y, si os soy sincera, no estoy segura de si quiero que eso suceda.


13 noviembre 2011

Cosas que he aprendido acerca de las entrevistas de trabajo

Está claro que de todo, absolutamente todo, se aprende. 

Después de un tiempo buscando curro como una loca, estas son las cosas que he aprendido yo:


- Cuando tu entrevistador/ra parece muy simpático, tanto que va de colega más que de entrevistador, desconfía. No te pongas a su nivel ni acabes bromeando como un lila, puesto que todo es una fachada. Las personas felices e inocentes cual Bambi no son las encargadas de la selección de personal.

- Si para hacer la entrevista te meten en una sala donde hay más gente, bien sea alguien jugando a la play,  haciendo crucigramas, llamando por teléfono o rascándose el pokémon, desconfía. Uno de ellos (o todos) es un psicólogo y evaluará cada uno de tus movimientos. 

Porcier, quedarás como un rey si al entrar les saludas con alegría y cuando te vas te despides de todos, no solo de tu entrevistador. 

- En la primera entrevista, una profesional lógico y auténtico querrá sacar la máxima información sobre ti. Desconfía también si el entrevistador lo único que hace es poner a su empresa por las nubes, así como venderte el trabajo ofrecido como el sueño de tu vida. Algo falla si el propósito de esa entrevista es convencerte a ti, y no tú a ellos.

- Después de leer mil consejos por internet acerca de cómo tienes que sentarte, dar la mano, vestirte y demás para causar la mejor impresión, al final lo que más pesa para gustar a alguien es una sonrisa enorme. Y ser tú mismo. No pasa nada si estás nervioso y lo comentas con total naturalidad: no somos máquinas, y ningún entrevistador podrá evitar una sonrisilla y pensar "ay, qué majete que es" cuando eres natural y sincero y consigues que empatice contigo.

- Que no te dé vergüenza preguntar. No te quedes con dudas ni esperes a que haya una segunda entrevista para resolverlas, porque que puede que no la haya. Es mucho mejor salir de la entrevista con las ideas claras acerca de qué tipo de trabajo te están ofreciendo, puesto que es preferible que sopeses si te interesa antes de aceptarlo que cuando te comprometes y ya quedas mal si dices que te piras.

-Tienes derecho a expresar tu opinión si algo no te parece bien. Si el entrevistador es un machista que no hace más que gastar bromas que no te gustan nada; si te hacen preguntas del tipo ¿estás casada? ¿tienes hijos? y te sientes ofendido/a, es mucho mejor que le respondas (siempre con educación y respeto) que no comprendes qué relación podría tener eso con tu posible productividad, antes de que te calles y parezca que tienes horchata en vez de sangre en las venas... o que vas a aceptar cualquier tipo de trato por parte de tus superiores porque no te respetas nada a ti mismo. 

-Cuando salgas de la entrevista y llegues a casa, meterte en internet para buscar info de la empresa sería una gran idea. Y no, no hablo de su página web oficial, donde todo será maravilloso. Hablo de foros y blogs de gente anónima que hablen sobre la empresa. Te sorprendería la mucha información útil que puedes sacar: a pesar de no poder fiarte de todo lo que leas en internet, cuando la mayoría de gente (ex trabajadores sobre todo) habla mal de una compañía... agua lleva.

-Y lo más importante de todo: una entrevista sigue siendo una entrevista. No te va la vida en ello, no pierdas el sueño ni dejes de comer pensando que te estás jugando lo más grande. Si no es tu entrevista, ya habrá otras. Hay crisis y necesitas el dinero, pero tú vales mucho y al final encontrarás una empresa que sepa verlo de verdad.